Con lentitud y con forcejeos pero el país avanza y algunos cambios se están haciendo.
Quisiera referirme a un hecho simbólico y muy importante, el que la Fiscalía especial que estudia las violaciones a derechos humanos en el pasado llamara a declarar a Luis Echeverría Álvarez ex presidente de México. Durante varias horas en dos sesiones le lanzó centenares de preguntas sobre el dos de octubre de 1968 del 10 de junio de 1971.
El ex presidente todavía no responde, lo hará por escrito, pero independientemente de lo que diga, independientemente del desenlace que tenga esa investigación que hoy realiza el fiscal, me parece que lo trascendente es que finalmente se llamara a declarar a un ex presidente por violaciones a los derechos humanos. Nunca antes se había hecho y el que hoy se diera el acontecimientos, significa entre muchas otras cosas que finalmente la impunidad está desapareciendo y que nadie está por encima de la ley.