26 de agosto de 2009

por: Redacción
Fuente: Televisa

Varios guardias le apuntan a Hierro con armas, le dicen que no tiene salida, él grita que es inocente y se aferra a su hijo


Resumen del capítulo 389

Hierro corre con su hijo que tiene escondido bajo el abrigo. Entre los pasillos del hospital, ve una puerta de vidrio que da al exterior, cuando llega parece que va a salir y resulta que la puerta está cerrada, él insiste en abrirla pero un hombre de seguridad trata de detenerlo, varios guardias se acercan a él, apuntan con armas, le dicen que no tiene salida, Hierro grita que es inocente y se aferra  a su hijo.

Alfredo, angustiado, le dice al doctor que han pasado muchos días y su hija sigue igual, no ha dado ni una señal de esperanza, y su nieta no deja llorar, promete que lo que suceda será una acto privado entre ellos, que nadie lo sabrá, pero que ya necesita terminar con ese calvario, el doctor lo mira sin responder.

Es simpático, alegre y fogoso aunque con mucho de macho mexicano.
Foto: esmas.com/Marco Polo Dávila