El final de Amarte es mi pecado llegó con grandes sorpresas pero, sobre todo, con mucha pasión. Paulina muere a manos de Isaura quien intenta escapar con Casilda, pero Casilda la traiciona y hábilmente termina con sus perversos planes en la caja del camión.
Por otro lado, Casilda huye con el chofer del camión y es convencido por esta para abandonar la caja en donde va escondida Isaura.
Nora se encuentra con Arturo, quienes finalmente se enteran de toda la verdad y viven felices con sus ‘dos’ hijas. Ambos se juran que “amarse jamás será su pecado”.