Damiana García


Beatriz Sheridan
Erguida como palo de escoba y siempre vestida de negro, parece un cuervo. Es la clásica “Celestina”. Fue nana de Antonia. De extracción modesta, siempre se ha movido en la clase alta como cuidadora de niños o acompañante de señoritas, por lo que ha adoptado los modales de ese grupo, sintiéndose casi una de ellos. Hipócrita, con voz dulce y modulada, es lisonjera con los de arriba y déspota con los de abajo. Intrigante y pérfida, instiga a Antonia a cometer actos deplorables. Por conveniencia centra su atención y ayuda en Marianne.
 
Damiana