VOLOS, Grecia, ago. 9, 2004.- Los futbolistas de México creen que su partido del miércoles contra Malí puede ser el inicio de algo grande en el futbol olímpico. "Se habla mucho de Argentina y de Paraguay, pero México puede estar a la altura y llegar a la final", declaró el delantero de Guadalajara Omar Bravo.
Los hombres de Ricardo Lavolpe no disimulan su confianza y luego de la práctica matinal del lunes, Bravo indicó que "nuestro optimismo se basa en el excelente momento que pasa el equipo. El grupo no es foco de exceso de confianza, solamente está seguro de sus atributos y lo vital será exhibirlo en la cancha".
Según Luis Pérez, del Monterrey, el equipo de Malí, primer rival de México, es difícil por donde se le mire, pero trabajamos durante mes y medio para encarar al rival más encopetado. Esperamos abrir la campaña con una gran victoria".
Bravo señaló que "el buen dominio de balón que poseemos nos ayudará a contrarrestar la velocidad y la fortaleza de los hombres de Malí".
El defensor Aaron Galindo, del Cruz Azul, manifestó a la entrada al Volos Palace Hotel que "tendremos que realizar lo que hemos hecho en la última época, las cosas nos han salido bien y será cuestión de ratificarlas frente a Malí".
En su último partido de fogueo, México goleó 7-0 a un equipo italiano, el Leccina.
Según Galindo, "una característica de México es la gran fe que posee en sus condiciones. Con fe se alcanza lo más difícil.
"El resultado del partido con Malí marcará el rumbo. Si es triunfo, entonces el camino se despejará como por encanto".
Galindo destacó: "No estamos confiados, estamos muy, muy seguros de nuestras condiciones. No existe exceso de confianza, sería muy negativa, lo aprendimos en el pasado".
El defensor considera a Grecia como el gran rival, por encima de Malí y de Corea.
"El enorme poderío del equipo griego se plasmó en la Eurocopa y como si fuera poco es el anfitrión. Es complicado por todos lados", concluyó.