ATENAS, Grecia, ago. 10, 2004.- La Llama de Atenas 2004, el símbolo peregrino de los Juegos Olímpicos, llega esta noche a la llanura de Maratón, donde tuvo lugar la gran batalla homónima en la que los griegos derrotaron a los persas en el año 490 a.C. El levantador de pesas George Tzelilis encenderá con la llama el altar en el túmulo funerario que contiene las cenizas de los 192 guerreros atenienses que murieron en la batalla contra las tropas de Darío de Persia en el año 490 a.C.
El túmulo mide 180 metros de circunferia y 10 de alto. El lugar está marcado por una sencilla estela de un guerrero caído, Aristión, del escultor Aristocles.
Los orígenes de la carrera de maratón (42,195 kilómetros) de los Juegos Olímpicos datan de esta batalla. La leyenda dice que la noticia de la victoria sobre los persas fue llevada a Atenas por el corredor profesional Filipides, que al llegar dijo: "Alegraos, hemos ganado". Luego, cayó muerto por agotamiento.
Transportada por 139 relevistas, la antorcha arribará a Maratón esta tarde después de recorrer desde 199 kilómetros desde Corinto, la ciudad que fue arrasada por las legiones romanas dirigidas por Mumio en el año 146 a.C., lo que convierte a Grecia en una provincia más de la gran metrópoli conquistadora.
Con el recorrido hacia Maratón, la antorcha viaja ya por la región que rodea Atenas, el Atica, centro espiritual de la Grecia antigua y moderna.
En la noche de mañana, miércoles, arriba al puerto de El Pireo, el más grande de Grecia y también abrigo de la antigua Atenas. En sus aguas, la antorcha viajará en los "triris", coloridas barcas de pescadores, hasta prender el altar situado en la plaza (plateia, en griego) Korais.
El jueves, el viaje de El Pireo hacia Atenas terminará en la Acrópolis, en la víspera de su ingreso en el Estadio Olímpico donde serán inaugurados los XXVIII Juegos Olímpicos.EFE.