ATENAS, Grecia, ago. 15, 2004.- El equipo de Cuba con un gran trabajo del abridor zurdo Adiel Palma y un bateo oportuno encabezado por el tercera base Michael Enríquez y Osmani Urrutia, que pegaron sendos jonrones solitarios, ganó 4-1 a Australia en el partido inaugural del torneo de beisbol de los Juegos Olímpicos de Atenas. Cuba confirmó todo el potencial que tiene para recuperar el oro olímpico al realizar un beisbol de libro con Palma, lanzando una joya de pelota, al permitir sólo dos imparables en ocho entradas.
Palma (1-0), que el próximo viernes cumple 24 años, silenció por completo a los bateadores australianos al lanzar ocho entradas completas con dos imparables permitidos, dio una base por bola y sacó cinco outs por la vía del ponche para quedarse con su primer triunfo olímpico.
El veterano Pedro Luis Lazo hizo el relevo y después de tener dos outs en la pizarra del noveno episodio fue castigado con tres imparables y la carrera del honor de Australia, que anotó el campo corto Rodney van Buizen.
Lazo le dejó la pelota al también derecho Jonder Martínez, que con rola entre el campo corto y la segunda forzó el tercero y definitivo out para quedarse con su primer salvamento.
Palma, que milita en el equipo de Cienfuegos, tuvo desde el comienzo el apoyo perfecto del ataque con un bateo oportuno de Enríquez, que mandó la pelota fuera del parque con un bambinazo solitario para poner a la novena caribeña con la ventaja parcial de 1-0.
Luego surgió la figura del bateador designado Osmani Urrutia, que también disparó jonrón solitario en el sexto episodio, para liderar el ataque que fabricó 10 imparables y una defensa que sólo cometió un error.
Urrutia se fue de 4-3 con dos carreras remolcadas y una anotación, mientras que Enríquez tuvo de 4-2 con la misma producción, el segunda base Yulieski Gourriel y el jardinero central Carlos Tabares fueron los otros peloteros que anotaron carrera para la novena cubana.
La derrota cayó del lado del abridor zurdo Craig Anderson (0-1), que lanzó siete entradas completas para permitir nueve inatrapables y las cuatro carreras que le hicieron a su equipo, aunque dos fueron sucias por errores de la defensa y en el fildeo.
Anderson no dio base por bolas y sacó tres bateadores por la vía del ponche.