ATENAS, Grecia, ago. 16, 2004.- El mexicano Edgar Chumacero fue eliminado del torneo de esgrima de los Juegos Olímpicos Atenas 2004 al caer por 15-9 ante el japonés Ota Yuki en florete, y dijo que la derrota se debió a "que me comieron los nervios". Chumacero Hernández tuvo un halagador inicio de combate en la pista de la Sala Olímpica Helliniko, donde rápido se puso tres toques a cero, pero el nipón lo igualó a cinco, para luego despegarse hasta alcanzar el triunfo por 15-9.
Ambos competidores pasaron la primera ronda "bye" por la buena clasificación mundial que poseen, pues el oriental es número 11 y el tricolor es 43.
Esta fue la tercera vez que se enfrentaron; la primera en enero pasado en París, donde la victoria correspondió a Yuki, y la segunda hace dos meses en Venecia, donde el tricolor salió airoso, pero hoy el oriental tomó la delantera en la competencia más importante para ambos.
"Estoy triste por haber perdido, pero me siento bien por haber hecho la mejor competencia, porque luché lo más que pude para salir con el triunfo", dijo el poblano.
Explicó que su táctica fue ponerse de inmediato arriba en el puntaje para luego manejar el combate, pero la velocidad del oriental le hizo mucho daño y al tiempo que le faltó inteligencia para manejar el encuentro.
"Valió la pena todo el esfuerzo que hice para poder estar aquí, aunque definitivamente me faltó experiencia para manejar los nervios que representa estar en unos Juegos Olímpicos, pero ahora me voy a preparar mejor para los de Pekín en 2008", expresó.
Dijo que desarrolló una buena preparación al participar durante el ciclo olímpico en más de 60 competencias de Copa del Mundo, además de otros torneo internacionales, pero le fallaron los nervios.
El deportista, que llegará a la Ciudad de México a las 18:00 horas del próximo miércoles, señaló que ahora se irá a descansar y a checar la rodilla derecha, porque tiene una lesión que resolverá con una intervención quirúrgica en septiembre.
A su combate nadie de la jefatura de la delegación mexicana asistió, y sólo estuvo acompañado de su entrenador, Jorge Rascón, y de sus amigos Emilio Argello y Guillermo Alger. Ambos lo ayudan para dotarlo del equipamiento para la competencia.