ATENAS, Grecia, ago. 16, 2004.- El chileno Nicolás Massú, décimo favorito, terminó con las ilusiones olímpicas de Gustavo Kuerten, quien se mostró acosado por las molestias físicas y por la voluntad de su adversario. Massu logró avanzar a la segunda ronda de Atenas 2004 después de resolver el duelo en tres sets (6-3, 5-7 y 6-4).
El tenista de Viña del Mar, de 25 años, disfruta en la capital helena de sus segundos Juegos Olímpicos. Sufrió más de lo esperado para doblegar al brasileño, empeñado torneo a torneo en retornar a la élite del panorama internacional del circuito tenístico.
Pero las lesiones le han condenado. La extensión de un duelo es su peor adversario. A pesar de que aún resguarda su talento.
Massu no tuvo prisa en cerrar el compromiso que le llevó a la segunda eliminatoria, donde le espera el ganador del partido entre el austríaco Jurgen Melzer y el estadounidense Vincent Spadea.
El jugador chileno ganó sin grandes sobresaltos el primer set sostenido en una prematura rotura del saque de su rival. Pero Kuerten, alentado por un bullicioso grupo de compatriotas en la grada exprimió sus energías por equilibrar el partido. Ganó el segundo set (7-5). Pero los problemas en los abductores empezaron a advertir al que fuera número uno del mundo en el año 2000.
Los masajes del médico empezaron a ser frecuentes en cada intercambio de pista y sus energías se aproximaban al límite. Con apuros respondía con su saque al del chileno, que consiguió el break en el séptimo juego. Las fuerzas de Kuerten estaban caducas y todo su esfuerzo fue inútil. El triunfo fue para Massu.