ATENAS, Grecia, ago. 17, 2004.- Argentina sumó su primer punto en los Juegos de Atenas, después de empatar hoy con Australia (2-2), en un partido que estuvo a punto de ganar y los australianos empataron a cuatro minutos del final y en el que lavó la pobre imagen ofrecida en su debut ante Sudáfrica. Los argentinos no dieron tiempo para entrar en el partido a sus rivales y se pusieron por delante a los dos minutos con un gol de Mario Almada, que remató a puerta, en una internada desde atrás, una bola servida desde la línea de fondo.
En un intento de superar la sorpresa, Australia, subcampeona del mundo y bronce en Sydney 2000, intentó acercarse a la meta de Moreira y el primero en hacerlo fue Troy Elder, con un tiro cruzado, que se marchó a la izquierda del capitán argentino.
La rigurosidad de los árbitros con los hombres de Jorge Ruiz, que se quedaron en inferioridad numérica dos veces por las exclusiones temporales de Rodrigo Vila y Lucas Rey, posibilitaron cuatro penaltis córner para Australia por ninguno de Argentina.
El empate llegó en el cuarto, cuando Argentina se quedó con 10 en el minuto 26 por la amarilla de Rey, cuando Dwyer envió a la red una bola que llegó a tocar Moreira y que Orozco intentó despejar con el bastón en la línea de gol.
Hasta ese momento los albicelestes llegaron con cierta dificultad a la puerta de Mowlan y sin crear demasiado peligro, pero no querían repetir lo ocurrido hace dos días con Suráfrica y a cuatro minutos del descanso Mario Almada volvió a tomar el mando.
Después de un primer intento fallido y en clara ventaja sobre el portero, Almada le robó la bola a un defensa para batir por segunda vez a Stephen Mowlan y marcharse al vestuario con cierta tranquilidad.
El juego se desordenó bastante en la segunda mitad, que se inició con otros dos penaltis-córner errados por Australia y con el primero para Argentina, en el que se lució el meta Mowlan, quien volvió a desviar otro remate de Jorge Lombi en un contraataque.
Australia metió velocidad a su juego, se lanzó a la desesperada a empatar y aunque Argentina estuvo impecable en defensa Jamie Dwyer volvió a equilibrar un partido, que se volvió loco en sus últimos minutos y en el que los Argentina pudo ganar.