ATENAS, Grecia, ago. 18, 2004.- La sorpresa llegó al torneo olímpico de beisbol con la derrota de Japón, por 9-5 de Japón frente a la novena de Australia, que logró ganar su segundo partido consecutivo después de haber comenzado con marca de 0-2. Un bateo explosivo que fabricó 15 imparables y la combinación de cuatro lanzadores fueron la clave de la victoria de Australia, que con marca de 2-2, la misma que tiene Holanda, que ganó a Italia 10-4, vuelve a entrar en la lucha por conseguir una medalla.
Japón, que la noche anterior había logrado la gran victoria del torneo al imponerse por 6-3 frente a Cuba, fue un equipo completamente diferente, que no tuvo poder físico ni mental para reaccionar ante el juego de Australia.
El pitcheo de Japón, su mejor arma en lo que va del torneo, no estuvo consistente y el ataque de Australia lo aprovechó para anotarle racimos de tres carreras en la cuarta, séptima y octava, respectivamente.
El campo corto Rodney van Buizen encabezó el ataque de Australia al irse de 4-2 con tres carreras remolcadas, el primera base Gavin Fingleson también pegó dos imparables en cinco viajes al plato para un par de impulsadas y el receptor David Nilsson pisó dos veces la goma.
El abridor Phil Stockman, que lanzó cuatro entradas y un tercio, se combinó con los relevistas Graeme Lloyd, Ryan Smith Rowland y Jeff Williams para hacer su trabajo desde el montículo. Smith Rowlland (1-0) se quedó con el triunfo después de trabajar el sexto episodio, con dos imparables, una base por bola y un ponche.
Williams lanzo tres entradas completas para permitir sólo un hit, regalar un boleto y abanicar a tres bateadores, que lo dejaron con su primer salvamento olímpico.
"Hemos jugado el mismo béisbol desde el primer día y los que no han querido respetarnos ahora tienen la respuesta porque somos un buen equipo", declaró Jon Deeble, manejador de la novena de Australia. "Hemos entrada de nuevo en la lucha por conseguir medalla".
El relevista Daisuke Miura (0-1), que trabajó la sexta entrada, cargó con la derrota la ser castigado con cuatro imparables y tres carreras limpias y dio una base por bola, sin ponches.
"Nuestro objetivo era conseguir la victoria en todos los partidos preliminares, pero ahora hemos perdido uno y tendremos que utilizar la derrota para mentalizarnos de nuevo de forma positiva", declaró Kiyoshi Nakahata, manejador de Japón. "Australia fue superior porque siempre estuvo en control del partido".
Mañana, jueves, será día de descanso para los ocho equipos que participan en el torneo y la competición se reanudará el viernes con los enfrentamientos entre Taiwán e Italia, Japón-Canadá, Australia-Grecia y Cuba y Holanda.