ATENAS, Grecia, ago. 18, 2004.- El estadounidense Paul Hamm dio este miércoles a la gimnasia de su país el primer oro en ejercicios combinados de unos Juegos Olímpicos desde el que ganó Julius Lenhart en 1904. Hamm, que ya se proclamó el año pasado campeón del mundo, rompió en el Pabellón Olímpico de Atenas una de las pocas barreras del deporte de su país, en el que los títulos de gimnasia siempre corrían a cargo de las mujeres.
Desde 1904 sólo una vez más había llegado un norteamericano al podio, en 1984, año del boicot soviético, con la plata de Peter Glen Vidmar.
Hamm, cuyo hermano gemelo Morgan también es miembro del equipo pero no estaba clasificado para esta final, destacó entre la elite mundial con los 57,823 puntos que le dieron el oro.
También se hicieron sitio en el podio los surcoreanos Dae Eun Kim, plata (57,811), y Tae Young Yang, bronce (57,774).
Hamm ganó el oro de manera inesperada y en el último aparato, con sólo 12 milésimas de ventaja sobre Kim y con el desacuerdo de una parte del público ante las notas repartidas por los jueces.
Con no menos de media docena de candidatos al oro, los gimnastas arriesgaron al máximo en busca del podio y fue posible contemplar grandes presentaciones pero también errores inesperados.
Entre éstos, el del propio Hamm, que en la recepción del salto perdió el control de tal manera que uno de los jueces hubo de sujetarle para que no terminara encima de su mesa.
Su nota de 9,137 parecía descartarle para el oro, incluso para el podio, y dejar el asunto entre dos compañeros de equipo, Kim y Yang, éste duodécimo en el último Mundial.
Aunque Kim obtuvo un 9,725 en barra y Yang un 9,475, Hamm, el último en salir, hizo correctamente los molinos a una mano, encadenó tres sueltas seguidas y clavó su salida. El ruidoso apoyo del público estadounidense fue el último empujón que animó a los jueces a darle un 9,837, la mejor nota del día junto a la que él mismo había sacado en paralelas.
Después del norteamericano y de los surcorenos acabaron el rumano Ioan Silviu Suciu y el español Rafael Martínez, que a sus 20 años y en su tercera competición internacional superó al japonés Horoyuki Tomita, al chino Wei Yang, subcampoeón mundial, y al campeón de Europa, el también rumano Marian Dragulescu.
Yang comandó la primera mitad del concurso, pero un fallo garrafal en barra le condujo hasta la séptima plaza.
Rusia ofreció de nuevo una impresión mediocre, con sus gimnastas Georgi Grebenkov y Alexei Bondarenko en los puestos duodécimo y décimo tercero, respectivamente.
Mañana, jueves, se disputará la final individual femenina, con la posibilidad de que Estados Unidos sume un nuevo oro gracias a Carly Patterson.