ATENAS, Grecia, ago. 21, 2004.- Mostrando un orgullo a prueba de bala, Fernando González le dio el sábado a Chile su primera medalla de los Juegos Olímpicos, al llevarse el bronce de los singles masculinos de tenis tras sobrevivir a un maratónico tercer set y doblegar al estadounidense Taylor Dent 6-4, 2-6, 16-14. Visiblemente cansado, González jamás se entregó a pesar de que que más tarde debía jugar la final de dobles, en la que podría ganar la primera medalla dorada de Chile en su historia.
Luego de un breve descanso, González salía a la cancha de nuevo junto con Nicolás Massú para enfrentar a los alemanes Nicolas Kiefer y Rainer Schuettler por el oro. El domingo, Massú dispurará el oro de los singles con el estadounidense Mardy Fish.
González no pudo definir el encuentro con su saque cuando ganaba 5-4 en el tercer set. De ahí en adelante, Dent estuvo así siempre adelante en la pizarra, pero González se las ingenió para recuperar el terreno perdido hasta llegar al game 29, en el que le rompió el saque a su rival.
En el game siguiente el sudamericano sí impuso su saque y definió el partido. Al lograr el punto decisivo, González hizo un gesto como diciendo que había ganado a fuerza de corazón.
El chileno se torció un tobillo en las semifinales de singles el viernes y había algunas dudas acerca de su condición física, pero González no pareció sentir molestias a lo largo del encuentro.