ATENAS, Grecia, ago. 22, 2004.- Con el corazón empujando a su raqueta y piernas, Nicolás Massú venció en cinco sets a Mardy Fish para volver a disfrutar del inmenso sabor de ganar una medalla olímpica de oro, la segunda que le regala a Chile que llegó a Atenas con el estigma de no haber embolsado jamás una presea de tanto valor. Massú derrotó a su rival estadounidense por 6-3, 3-6, 2-6, 6-3, 6-4, con el físico desgastado, ya que en la madrugada griega jugó otro maratónico choque cuando se proclamó en dobles junto con Fernando González, quien a su vez se quedó con la de bronce en individuales. Fish se llevó la plata.
Contando esta final, el "Vampiro" Massú jugó casi 26 horas entre 11 choques que le demandó su presencia en singles (seis partidos) y dobles (cinco).
Con las dos de oro, en individuales y en dobles, y la de bronce que se quedó González en individuales, Chile se consagró como un campeonísimo del tenis masculino, donde se presentaron la mayoría de las principales raquetas del mundo, como Roger Federer, Andy Roddick, Tim Henman, Juan Carlos Ferrero y Carlos Moyá.
El primer set empezó siendo un paseo para Massú, ya que llegó a estar 5-0 y festejando cada punto como si fuese la definición de un partido, tal como es su costumbre.
Por entonces, Massú hizo retirar una bandera griega que pendía enfrente suyo, donde se ubican los jóvenes recoge-pelota, ganándose algunos silbidos de reprobación del público local. Y otro tanto recibió luego Fish, cuando tiró con fuerza a la tribuna una pelota a la que llegó a destiempo.
Dueño de un fuerte pero a veces errático saque, Fish se puso 5-3, aunque luego el chileno cerró el juego con autoridad, con una volea primero y un tiro por la paralela después, que lo hizo irse victorioso al primer descanso.
La reanudación no fue tan sencilla para el chileno, ya que su rival dejó de lado los altibajos del principio, ajustó su servicio y empezó a golpear por las puntas.
Con el segundo set igualado 3-3, comenzó a ser visible en Massú que dos finales en menos de 24 horas hacen mella en el físico de cualquiera. Y fue así como tras no llegar a una pelota y con el impulso que llevaba, se frenó sobre la red y se apoyó sobre ella unos segundos, en clara señal de descanso.
Cuando perdía 4-3, Massú se quedó corto en una devolución y con el saque a su favor, Fish se llevó el segundo set, aprovechando la potencia de su servicio, mucho más preciso que en el anterior juego.
Antes del tercer set, Massú usó dos sillas en el descanso: una para sentarse y la otra para estirar sus fatigadas piernas.
Después, Massú arrancó ganando 40-15, pero Fish remontó el resultado y se quedó con el juego, algo que repitió después con el saque a su favor.
Massú ya no era el del comienzo y fue así que Fish se quedó con el tercer set.
Sometido a masajes musculares entre descanso y descanso, quedaba la sensación de que todo estaba definido. Pero Massú sacó fuerza y empezó el cuarto juego ganado 1-0 y luego 2-1, cuando se enfrascó en una discusión con el juez por una pelota dudosa que pareció irse a afuera pero que dio en favor de Fish.
Otra vez con las riendas del partido, Massú selló el set 6-3, para dejar abierta la definición en un emotivo juego que empezó ganando el chileno 1-0 y que tuvo alternativas cambiantes.
Con el choque 2-2 Massú le quebró el saque y llegó a ponerse 4-2, con un par de voleas de Massú que dejaron a Fish parado.
Hasta que la definición llegó con una pelota que se le fue larga a Fish, y que Massú festejó tomándose la cara con sus manos y tirándose sobre el cemento.