ATENAS, Grecia, ago. 23, 2004.- Athanasia Tsoumeleka dio a Grecia la primera medalla de su historia en la marcha de alta competición con su inesperada victoria en la final olímpica de 20 kilómetros sobre la gran favorita, la rusa Olimpiada Ivanova, campeona mundial hace tres años. La australiana Jane Saville se colgó, finalmente, la medalla de bronce que perdió hace cuatro años en Sydney cuando, marchando en tercera posición, fue descalificada al penetrar en el estadio. La española María Vasco, hoy séptima, fue la principal beneficiaria de aquella expulsión.
Grecia jamás tuvo presencia en la marcha mundial, pero encontró una mina de oro en Tsoumeleka, una atleta de 1,55 metros de estatura que ha logrado el galardón más alto con sólo 24 años después de haber hecho el mejor registro de su vida (1h.29:12) pese al calor reinante en Atenas (24 grados y 43 por ciento de humedad).
La llegada de Tsoumeleka dio rienda suelta al patriotismo griego en el estadio Olímpico, casi lleno a esas horas de la mañana, durante la vuelta triunfal a la pista de la nueva campeona olímpica.
Tsoumeleka marchó constantemente arropada en el grupo delantero y, después de atacar en el km.17, logró llegar "viva" a la meta con dos avisos de descalificación.
El primer gasto lo hizo la rusa Yelena Nikolayeva, la más grande de la marcha femenina -campeona mundial en París'03, campeona olímpica en Atlanta'96 y subcampeona en Barcelona'92-. No le pesaban sus 38 años. Marchó media prueba al frente del grupo.
Pasaron las primeras por el décimo kilómetro en 45:14. Trece atletas formaban el grupo delantero, con Tsoumeleka, las dos rusas, María Vasco, la china Liping Wang -defensora del título-, Jane Saville y la bielorrusa Margarita Turova, entre otras.
Esta última atacó en el undécimo kilómetro y del grupo cayeron Nikolayeva y Wang, aunque la china se recuperó unos minutos después y regresó al grupo.
María Vasco, medallista de bronce en Sydney, recibió el segundo aviso en el km.15. Otra española, María Teresa Gargallo, había sido descalificada poco antes.
Ivanova, de 33 años, rompió la prueba en el 16, pero Athanasia Tsoumeleka no sólo aceptó el desafío, sino que la atacó, a su vez. Los dos avisos no arredraron a la griega, que se fue hacia adelante en el km. 17.
Tuvo un instante difícil cuando Ivanova y Saville la dieron caza en el último kilómetro, pero inmediatamente después redobló su ataque y se fue, definitivamente, camino de la gloria en el estadio Olímpico. Ivanova llegó cuatro segundos después y Saville a 13.
El historial de Tsoumeleka sólo tenía, hasta hoy, un noveno puesto en los Europeos de Múnich'02 y un séptimo en los Mundiales de París'03. Este mismo año sólo había obtenido un decimocuarto lugar en la Copa del Mundo. En tres meses se ha convertido en campeona olímpica.