ATENAS, Grecia, ago. 23, 2004.- El equipo femenino de Estados Unidos, con las hispanas Lisa Fernández y Crysti Bustos de estrellas, logró este lunes la tercera medalla de oro olímpica consecutiva al ganar por 5-1 al de Australia en la gran final del torneo de softbol de los Juegos de Atenas 2004. Estados Unidos, desde que se estableció el softbol como deporte olímpico en los Juegos de Atlanta de 1996, ha sido medalla de oro para unirse al equipo de baloncesto entre los que lo han conseguido.
El triunfo también permitió a Estados Unidos irse invicto del torneo después de ganar los nueve partidos que ha disputado y dejar su marca en partidos internacionales en 79 victorias consecutivas.
De nuevo, la combinación perfecta de un pitcheo dominador de Fernández, la veterana abridora de 33 años, y el bateo explosivo que encabezó Bustos fueron las claves que permitieron al "Dream Team" de Estados Unidos dominar al de Australia, al que ya había ganado los dos partidos previos que disputaron en la primera ronda y semifinales con marcadores de 10-0 y 5-0, respectivamente.
Bustos con dos cuadrangulares, el primero de dos carreras en el episodio inicial y el segundo, un bambinazo solitario en el tercero, fue la clave del ataque de Estados Unidos, que al finalizar la tercera entrada ya tenía un parcial de 5-0.
Las otras dos carreras fueron conseguidas en la primera entrada por Fernández que desde tercera se aprovechó de un mal lanzamiento al "home" de la jardinera central Kerry Wyborn para el 3-0 y en la tercera con jonrón solitario de Stacey Nuveman.
Bustos, que juega en la posición de tercera base, se fue de 3-2 con tres impulsadas y dos anotaciones para encabezar también la defensa del equipo de Estados Unidos.
Con esta ventaja, Fernández, que no comenzó bien, permitió dos imparables en el primer episodio, fue controlando sus lanzamientos y logró apagar el fuego con tres "outs" consecutivos para luego ser la figura que silenció al bateo de las "ausies".
La veterana abridora se quedó con la cuarta victoria del torneo después de trabajar partido completo y permitir sólo cuatro imparables, con un carrera limpia, no dio base por bola y sacó a dos bateadoras por la vía del ponche.
Fernández también ayudó su causa la irse de 2-1 con anotación en sus viajes a la caja de bateo.
Pero si Fernández estuvo dominadora desde el circuló de los lanzamientos, no sucedió lo mismo con la estrella de las lanzadoras australianas, Tanya Harding, que sólo pudo aguantar en el montículo dos entradas y un tercio para perder su invicto en el torneo después de haber tenido cinco salidas.
Harding (4-1) fue castigada con siete imparables, incluidos tres jonrones, cinco carreras, una fue sucia, dio una base por bola y sacó tres ponches para cargar con la derrota.
El gran mérito para el ataque de Australia fue que en la parte alta de la sexta entrada, un sencillo impulsador de Stacey Porter permitió a la jardinera izquierda Sandra Allen anotar la carrera del honor de su equipo y romperle a Estados Unidos la marca de haber ganado todos los partidos del torneo por blanqueada.
Japón, que en la primera semifinal ganó 1-0 a China para luego perder con Australia por 3-0 se quedó con la medalla de bronce del torneo.