ATENAS, Grecia, sep. 21, 2004.- El mejor tiempo conseguido la víspera en las semifinales de los mil 500 metros sobre silla de ruedas clase T-54, fue un aviso de lo que sucedería hoy con el mexicano Saúl Mendoza, quien obtuvo al final la medalla de oro en la especialidad. El primer metal áureo en las pruebas de atletismo en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004 tardó tres días en caer, y fue Saúl Mendoza que tomó revancha luego de conseguir la plata en la misma prueba, pero en la competencia de exhibición efectuada en los Juegos Olímpicos que(se realizaron del 13 al 29 de agosto pasado.
Mendoza Hernández cronometró tres minutos, cuatro segundos y 88 centésimas para situarse en la primera posición y con su victoria se escuchó el Himno Nacional Mexicano por primera vez en el Estadio Olímpico de esta ciudad.
En tanto, su compatriota Aarón Gordián, quien buscaba una segunda medalla para México en esta prueba, finalizó en octava posición con un tiempo de 3:06.17. La medalla plata fue para el sudafricano Ernst van Dyk (3:05.29), y la de bronce para el suizo Marcel Hug (3:05.48).
Saúl Mendoza, quien más de mil metros estuvo detrás del líder, indicó que su estrategia en la competencia fue atacar en momentos clave para no alejarse del grupo puntero, y al final dar todo en la pista para buscar el primer sitio.
Contento por su primera medalla en la justa helénica, Saúl comentó que espera dar más triunfos a México, ya que le falta competir en los 800 y cinco mil metros, en esta última posee el récord del mundo.
La víspera, en el segundo heat eliminatorio, Mendoza cronometró 3:04.52 para conseguir el mejor tiempo del día, mientras tres atletas más terminaban abajo de 3:05. Hoy, Mendoza fue el único que superó ese tiempo para agenciarse el primer sitio.
Los mil 500 metros fueron la primera competencia del día, por la mañana se disfrutaba de una clima agradable en Atenas aunque el escaso público en el graderío no logró calentar el ambiente en el Estadio Olímpico, donde hubo algunos mexicanos presentes que no dejaron de apoyar a Mendoza y Gordián.