El interés personal de Manuel por hacer que Daniel se vaya de Real del Monte se une al de don Cecilio, el dueño de la única mina activa del pueblo y supuesto amigo de Gonzalo. Cecilio Rabadán está interesado en conseguir la mina de Gonzalo y Daniel es un estorbo en sus planes.
Ante el temor de que Daniel termine muerto, Andrea decide sacrificarse y separarse de él. Manuel aprovecha el momento y vuelve a buscarla. Andrea acepta regresar con él, para que Daniel se decepcione de ella y quede libre tanto del dolor de la separación como de la posible maldición.
La trágica muerte de Santiago, padre de Andrea, trae consigo una importante revelación que hará que Andrea se sienta profundamente decepcionada y piense que no puede confiar en ningún hombre. Para rematar, don Cecilio pide la liquidación de una deuda que tenía Santiago.
Manuel ofrece pagar la deuda a cambio de que Andrea se case con él. Andrea rechaza la propuesta e intenta conseguir un préstamo, sin buenos resultados. La depresión la lleva a subastarse en el burdel del pueblo, por una noche.
Daniel se entera de la subasta e intenta detener a Andrea, pero el dolor que hay en ella sólo los separa más. Andrea, Manuel y Daniel se atreverán entonces a desafiar su propio destino...