Noche de jueces, polémica y descalificaciones; nunca en cuatro programas el público había reaccionado de esa manera contra los jueces, sobre todo contra Ema Pulido quien en mal momento otorgó un seis a Latin Lover y Mariana Vallejo. A pesar de los esfuerzos de Adal y el visible enojo de Mariana y Latin, la Pulido no daba marcha atrás. Mientras tanto, la fiesta continuaba y Liza ponía el fuego al asador en los camerinos y el programa se calentaba.
La rumba flamenca y el merengue eran los ritmos a bailar, la orquesta de Pepe Zavala sonaba como nunca… los únicos que no gozaban del programa por estar sentenciados, eran Ana Layevska y y Cynthia Klitbo, quienes hasta el último momento continuaban ensayando sus pasos.
La tensión crecía pero finalmente el público dictó sentencia: Ana y Juan se quedaban y Cynthia y Fernando abandonaban tristes el programa. No sin antes abrazarse efusivamente con sus vencedores, detalle que emocionó al público.
De pronto, y sin que nadie lo esperara, Adal fue retado por un paisano suyo, de Monterrey y finalmente tras un reto bailable, y aunque se resistió, el chavo perdió como hombre la apuesta y la cabellera.
A pesar de la polémica de Latin y Ema, del disgusto del perdedor de la apuesta y la tristeza de Cynthia, el programa siguió subiendo en contenido sólo faltaban las votaciones, que arrojarían dos nuevos sentenciados.
Y ¡oh, sorpresa!, por primera vez Carlos Benavides y la bella Athalía, y la no menos bella Paty Navidad y su pareja Víctor, quedaron sentenciados por primera vez.
Ambas parejas tendrán que echarle todos los kilos (en este caso los pasos de baile) para salir adelante en el próximo programa.
Un final a toda máquina y de gran alegría en participantes y público presente… Bailando por un sueño, seguía triunfando, acaparando el rating en su horario…