Una noche de recuerdos imborrables se vivió el pasado domingo en la Gran Final de la primera etapa de Bailando por un sueño. A pesar del gran esfuerzo de Ana y Juanito, la final apuntaba a Latin y Mariana, y Adrián y Bethzy, las parejas más destacadas de la contienda. La sorpresa llegó cuando se informó que esa noche las calificaciones del jurado no contaban, la única decisión sobre quiénes serían los triunfadores la tenían las llamadas del público.
Así, mientras Latin y Mariana y Adrián y Bethzy se prepararban para dar su mejor actuación, apareció la bellísima Ninel Conde para retar a Adal Ramones, quien tuvo que aceptar su derrota con una enorme sonrisa.
Después, Cuauhtémoc Blanco demostró que es tan buen goleador como bailador y se enfrentó a Adal en una competencia de baile, los dos de la mano de bellísimas acompañantes: Liz vega y Malillani. Ello sirvió de marco para que Claudio X. González, presidente de Fundación Televisa, entregara a cien niños aparatos auditivos en medio de un gran ambiente de emotividad.
Pero las sorpresas no terminaban, después llegó la hermosa Regina a jugar al lado de Héctor Sandarti con Vas o no Vas, la pequeña logró llevarse 300 mil pesos para ayudar a la Asociación Nacional de Fibrosis Quística...se cumplían varios sueños.
Ya todo estaba listo para la gran final, ambas parejas bailaron quick step haciéndonos recordar a Fred Astaire y Ginger Rogers. Ahora sería el público quien elegiría a la pareja ganadora.
Adal tenía ya en sus manos la decisión, con el suspenso obvio y todo el público coreando y apoyando a sus favoritos, Adal declaró a Latin y Mariana como únicos triunfadores.
En medio de lágrimas de felicidad la pareja festejaba, y en ese momento entró en escena el hermano de Mariana, quien recibiría el tratamiento para su pierna.
Sin duda, un nuevo ídolo nació el domingo: Latin Lover.
Ahora queda esperar las enormes sorpresas que nos esperan en el inicio de la segunda etapa de Bailando por un Sueño.