SU SUEÑO
Bethzy es el sustento de la familia, su padre las abandonó luego de varios años de maltrato y golpes contra ella y su madre. Sueña con terminar la carrera que había iniciado y mejorar para el bienestar de su familia. LA TRAYECTORIA DE ADRIÁN
Nació en el Distrito Federal en una familia de muy bajos recursos económicos. Vivió parte de su infancia en la colonia Pensil estudiando en escuelas de gobierno. En ese entonces, aún no tenía muy claro que llegaría a ser actor aunque en las fiestas siempre era el que se disfrazaba y contaba chistes para hacer reír a todo mundo.
Su primera incursión como actor fue en una pastorela cuando apenas tenía ocho años de edad. Tiempo después, cuando estudiaba la secundaria, su maestro de teatro lo invitó a inscribirse en una escuela de Teatro.
A los 19 años, Adrián ya había terminado su carrera de teatro en el Instituto de Arte Escénico y para ganar algo de dinero y experiencia en el arte de hacer reír e improvisar frente a un público, trabajaba como payaso, actividad que realizó durante ocho años seguidos pese a la burlas malintencionadas de algunos de sus amigos que siempre le decían que se quedaría como “payasito de fiestas infantiles”.
En cambio, su familia lo apoyaba incondicionalmente, especialmente su madre. Para Adrián, llegar a ser un actor famoso no era tan importante como seguir haciendo lo que le daba gran satisfacción: la actuación. Si la fama llegaba como una consecuencia del trabajo y el esfuerzo, bienvenida. Y así sucedió.
Su primera oportunidad fue en el programa Un nuevo día, conducido por César Costa y Rebeca de Alba donde interpretaba a un árabe. Después, trabajó en programas como Más Deporte, -en el que por cierto, dio a conocer a ‘Poncho Aurelio’, personaje de su propia creación-, Los Comediantes, Picardía Mexicana y La hora pico. Además, ha formado parte de la Compañía Nacional de Teatro en varias obras y en el 2003 fue premiado como mejor actor cómico, por la obra Un espíritu travieso.
Adrián se considera una persona muy competitiva. Cree que eso es el ingrediente de todas las personas que son exitosas. Por eso, si no hubiera sido actor, habría sido futbolista, pintor o bailarín, carreras todas que a su propio decir requieren de esfuerzo, pasión, amor y mucha entrega para sobresalir.
SUS FRASES