Es una mujer dura y arrogante para quien el prestigio es algo muy importante.
Aunque en el pueblo tiene fama de ser muy religiosa y caritativa, en el fondo es hipócrita y rencorosa.
Venera el recuerdo de su suegro, y con su hijo Adolfo es dominante.
Su marido nunca la amó.
Jacinta presume de ser aristócrata y oculta su verdadero origen.