Daniel tiene 36 años, nació el 2 de noviembre de 1968 en Maravatío Michoacán, su padre (Salvador González) falleció hace diez años y para Daniel ha sido el trago más amargo que ha tenido que superar, incluso existe un distanciamiento con su familia paterna, pero le ayuda la buena relación que lleva con su mamá (Yanin Troyo) y con sus cuatro hermanos (Paty de 42 años, Salvador de 40, Susana de 38 y Claudia de 27), juntos tuvieron que superar la experiencia de vender la hacienda que era propiedad de su padre y dejar ahí los recuerdos de la infancia que vivieron con él. “Troyo” (como le llaman sus amigos) es soltero y dedica su tiempo a la pintura, fotografía y a preparar performance, su trabajo le fascina y es lo más enriquecedor que ha encontrado en su vida. Ahora vive solo, con su actual pareja lleva tres años y describe su relación como lo más especial que ha tenido por que están viviendo una etapa de madurez que les hace apreciar y valorar mejor lo que tienen. Daniel recuerda que en algún momento de su vida quiso mucho a una persona pero la relación se terminó por que esa persona cayó en el alcohol y nunca se dejó ayudar.
Los amigos de este Michoacano son de cualquier extracto social, convive con gente de todo tipo y le gusta ir a divertirse a bares gays, le encanta la música electrónica y disfruta de las canciones de los años 80´s de Madonna, pero puede llorar fácilmente con la música ranchera.
En cuanto a los deportes, práctica natación y barra, disfruta hacer ejercicio por salud más que por apariencia física, está muy satisfecho con su cuerpo y no pensaría en hacerse alguna cirugía.
Daniel entra a la casa de Big Brother para demostrar lo valioso que son las relaciones humanas, además de disfrutar de esa experiencia única, espera que la gente lo perciba tal como es.