Fuente: esmas.com
El final del siglo XIX y la llegada del XX significaron la incorporación de la mujer al movimiento olímpico. Deportistas del sexo femenino compitieron en la gran justa por primera vez en la ‘Ciudad Luz’, pero sólo asistieron 21 entre los mil 118 atletas de 28 naciones participantes en 75 distintas pruebas.
También para esta segunda edición, se desató la controversia porque Grecia reclamaba que, como cuna del olimpismo, tenía el derecho a ser sede de todas los futuros juegos. Sin embargo, el Comité Olímpico Internacional se sostuvo en la resolución tomada en 1894, año de su fundación, y se quedó como la anfitriona Paris, que también era organizadora de la Feria Mundial.
Pese a la grandiosidad de la capital francesa, el momento histórico fue poco favorable para desatar el entusiasmo en torno a los juegos porque se desarrollaba la guerra entre Grecia y Turquía.
Además, contrario a la calidez y pasión con la que el pueblo griego cobijó a la justa deportiva de 1896, los parisinos apenas y le pusieron atención a los juegos debido a la falta de información y organización.
Al carecer de un programa deportivo, el certamen se extendió del 14 de mayo al 28 de octubre y se le puso fin sin una ceremonia formal de clausura. La confusión duró por muchos años durante los cuales no se pudieron definir los nombres y las nacionalidades de algunos medallistas.
Como anécdota quedó el que las primeras preseas ganadas por Canadá no fueron descubiertas por años hasta que el atleta en cuestión, George Orton, fue registrado por la universidad estadounidense a la que asistía y se le anotó como norteamericano.
Los deportes que se integraron al programa olímpico fueron cricket, croquet, golf y yatismo, sin embargo, muchos de los competidores no se enteraron de que habían participado en los Juegos Olímpicos.
Hubo eventos, que sería impensable fueran parte de los juegos en la actualidad y que se disputaron por única ocasión en la justa parisina como el salto ecuestre de altura y longitud, natación con obstáculos, carreras sobre botes y nadas por debajo de una fila de botes.
Algunos de los ganadores en tan largo calendario ni siquiera recibieron medallas y se les premió con trofeos y copas y a uno que otro le correspondió un premio de dinero en efectivo.





