¿Qué les parece, mis hijitos, si ahora hablamos de un tema que es de mucho interés para todos? ¡Me refiero a las vías de comunicación! Ahora está muy de moda eso de la “comunicación” y seguramente ustedes han oído decir a la gente grande, que hay países en Europa y Asia que tienen las vías de comunicación mas extensas del mundo. Se refieren ¡claro! A las carreteras o a las líneas de ferrocarriles. Pero de las que yo voy a hablarles, son las que tienen ustedes dentro de su propio cuerpecito.
¿Cómo es esto posible? Pues muy sencillo.
La red de comunicación que hay en el cuerpo humano es ni mas ni menos que el Sistema Circulatorio. Creo que todos ustedes ya lo han visto ilustrado es los esquemas de sus libros. Bueno, pues esta red se compone de venas y arterias que en total tienen una extensión de ¡95,000 a 160,000 kilómetros! Así que el ferrocarril Transiberiano, considerado como el mas largo del mundo, con sus 9,280 kilómetros, ¡se queda chiquito!
¡AQUÍ NO HAY EMBOTELLAMIENTOS DE TRANSITO!
Por esta red de carreteras transitan unos camioncitos que hacen su recorrido automática y silenciosamente durante las 24 horas del día, y cuando se descomponen, en un segundo se reemplazan por otros que funcionan de maravilla.
Estos camioncitos son nada menos que los glóbulos rojos y nacen en el interior de los huesos. Yo sé que esto los va a sorprender tanto como a los adultos, porque hay quienes consideran que los huesos únicamente desempeñan el papel de sostén del cuerpo humano. ¡Los huesos son pilares vivos! Y en su interior se encuentra una sustancia blanda y grasa llamada médula, que no es otra cosa que un tejido orgánico.
Hay huesos que tienen médula de color rojo y otros de color amarillo . La médula roja es la única que forma los glóbulos rojos y se encuentra en el interior de las costillas, del esternón, de las vértebras, de los huesos del cráneo y de las extremidades de los huesos largos. Bueno, ahora sigamos el recorrido de estos camioncitos que se encargan de transportar la hemoglobina que a su paso por los pulmones, se combina con el oxígeno que respiramos y lo van repartiendo por todo el cuerpo, llevándose el bióxido de carbono que finalmente depositan en los pulmones en calidad de desecho.
¡MILLONES DE CLIENTES!
Los glóbulos rojos también son súper vendedores que surten de azúcar, harina, proteínas y minerales a todo el torrente sanguíneo y estos alimentos los distribuyen a varios cientos de millones de clientes que son las células del cuerpo.
En estas carreteras, debo decirles que también hay patrullas, que son los glóbulos blancos o leucocitos y al igual que las patrullas policíacas, cuando se encuentran con un malhechor, acaban con él. En este caso los malhechores son los microbios que tanto quiere el Ecoloco.
En la inmensa mayoría de los casos, las patrullas salen victoriosas, pero si es necesario, mueren en la lucha por salvarles la vida a los glóbulos rojos. Así que ahora ya saben, hijitos, la red de carreteras más extensa y útil del mundo, está es su propio cuerpecito.