Mis hijitos, aquí les tengo algo sen-sa-cio-nal para enviar mensajes confidenciales. ¡Shhh! Que nadie se entere. Con ella podrán escribir cartas que solo pueden leer los amiguitos que sepan el secreto. Se trata de la misteriosa... ¡Tinta invisible! Yo la uso para que el maloso del Ecoloco no descubra mis inventos. Esto es lo que necesitan:
· Jugo de limón o un poquito de leche.
· Una plumilla con manguillo y papel blanco.
Para escribir...
Humedece la plumilla en el jugo de limón o en la leche y escribe tu mensaje sobre papel blanco. Espera que se seque antes de doblarlo.
Tienes que escoger a los amiguitos que van a compartir tu secreto y advertirles, que ese papel que escribiste ¡no está blanco!
Diles que basta con que se acerquen –no mucho ¿eh?- el papel a la llama de una vela para que, con el calor, aparezcan las letras como por arte de magia.
Recomiéndales que no lo acerquen demasiado porque pueden suceder tres cosas:
1. Que se chamusque el mensaje antes de leerlo.
2. Que se quemen los deditos.
3. O que se inicie un fuego si el papel encendido cae sobre algún material inflamable.
Es un trabajo delicado, mis hijitos. Muy delicado. Así que háganlo con precaución y ¡diviértanse!
Palabritas domingueras. Inflamable: Que hace flama. Que se enciende rápidamente.