1. Se ahorran tiempo, agua y jabón. 2. Se ve uno “bronceado” y puede presumir de que fue a la playa.
3. Si la mugre es de varios meses, agarra uno el tono “gris-edificio”, al salir de noche pasa uno desapercibido y no lo asaltan.
4. Por el olorcito, no cualquiera se acercará y puede uno elegir sus propias amistades.