
A finales de los años 70 y principios de los 80, un nuevo ritmo musical entraba a México. No era nuestro, venía de los Estados Unidos e impactaba en el gusto sobre todo de los jóvenes... Se oía la voz de Gloria Gaynor, Village People y por enima de ellos el grupo los Bee Gees., que apoyados en el éxito de la película Fiebre de Sábado por la Noche arrasaba con todo. No nos podíamos quedar atrás. México lo incorporaba en sus gustos bailables y empezaron a proliferar los salones de baile en base a la música disco...
No pasó mucho tiempo para que la televisión mexicana, por conducto de Televisa, se pegara a dicha música. Nace entonces el programa Fiebre de Sábado con Fito Girón y Chela Braniff y la voz de Mario Vargas. La juventud de Mexico bailaba la música disco.
En el cine aparece un joven bailando dicha música y se convierte en el ídolo de las muchachas. Era John Travolta. Las chicas lo aman, los chicos lo envidian, pero se impone. Es un hecho. La música disco se impone y todos a bailar...
Es precisamente con ésta música que nacen las discotecas de baile. Las orquestas y las grandes bandas pasan a la historia y son los disc jockeys quienes escogiendo ésta música llenan los salones de baile, conocidas desde aquellos años como las disco dance.
Son pocos los artistas mexicanos que se animan grabar éste tipo de música. Era demasiando sajona. No la grababan, pero si la bailaban. Sin embargo no fue mucho el tiempo que la música disco duró en el gusto de los jóvenes. Venían otros ritmos, se imponían los cantantes solistas, pero hay que abrir un paréntesis para añadir que en sus tiempos la música disco fue un suceso mayor.