¿A qué edad empezaste en la actuación?
A los 6 años fui a ver la obra Vaselina y dije: ‘‘¡De aquí soy!’’ Además como mi mamá era bailarina, tenía muchos amigos actores e hice algunos programas en Eco, pero a mi papá no le gustaba que estuviera metida en ese rollo. Estudié ciencias de la comunicación en la Ibero, la terminé -no me gustó nada- y busqué otras alternativas. Trabajé en una empresa de internet y de ahí me llamaron como conductora y me fui de gira a entrevistar a los actores de la película The Mexican. El caso es que siempre le daba la vuelta para llegar a ser actriz. ¿En qué momento trabajaste de manera profesional?
Fue un verano que estaba estudiando dirección y actuación en Estados Unidos. No me creía capaz de ser actriz -no lo pensaba, pero lo quería- y ahí me di cuenta que lo mío era la actuación y me decidí tomar clases en la Casa Azul, propiedad de Argos; estando ahí me ofrecieron un papel en la telenovela el Alma herida y al mismo tiempo me invitaron a la obra de teatro Perras, en donde ya llevo un año.
¿Cómo fue que llegaste a la telenovela Rebelde?
En una función de teatro que di en el festival del Centro Histórico, invité a mi amigo Rodrigo Neme –quien interpreta a Nico en la novela-. Al salir de la función me dijo que le había encantado y que le iba a hablar de mí a Pedro Damián. Pasaron tres meses y fui al casting, Pedro vio mis fotos y me dijo que tuviera paciencia. De repente un día sonó mi celular y me dieron la noticia que me había quedado en la novela.
¿Qué representa para ti formar parte del elenco?
En cuanto me dijeron me puse a gritar como loca, fue algo que llegó en el mejor momento. Estoy muy contenta, pero también con muchos miedos, además es impresionante el fenómeno de la novela; estoy convencida que es “la novela”: es cómica, simpática, tiene tintes muy padres y me encanta.
¿Cuál es tu personaje?
Soy la manager del grupo y tengo un affaire con Gabriel.
¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
La pasión de meterme en un papel. Nací para la luz y la cámara, aunque cada paso es una incertidumbre, no sabes cómo van a resultar las cosas, pero soy hasta algunas veces masoquista. No me veo en otro lugar, me emociono pensando en mis diálogos y en lo que voy a actuar.
¿Cuál es tu meta?
Rebelde es una meta y un logro muy importante, pero también me gustaría hacer cine de arte, hacer una película fregona, trascendental y que te deje algo. Le tiro a lo grande, creo mucho en mí y estoy convencida de que sí puedo.
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