Es diseñadora gráfica, pero siempre quiso dedicarse al diseño de accesorios. Ahora, con la línea de joyería que lleva su nombre, tiene todo el éxito del mundo
¿Cómo empezaste a diseñar joyas? Desde chica me ha gustado el mundo de las joyas; cuando era niña me la pasaba haciendo pulseras y cosas así. Estudié diseño gráfico en la Anáhuac y durante un tiempo me dediqué a eso, pero no me llenaba, fue en ese momento cuando decidí enfocarme por completo al diseño de joyas. Me fui a San Miguel de Allende seis meses y ahí estudié toda la técnica.
¿Cuál ha sido tu mayor logro? Mi mayor logro ha sido dedicarme a esto porque es lo que más me gusta. Mucha gente me decía ‘‘no, cómo vas a dejar tu carrera...’‘, pero la joyería es algo que me apasiona y es lo que siempre quise hacer, entonces ese ha sido hasta el momento mi mayor logro: poder vivir bien de lo que hago.