Háblanos sobre tu primer acercamiento al arte...
Empecé a dibujar desde que tengo memoria; de niña siempre estuve en clases de pintura y más grande me fui a estudiar a Londres y Barcelona. Regresé a México, me gradué del Tec de una carrera que no tiene nada que ver con el arte, administración de empresas, pero mi verdadera vocación fue más fuerte y decidí dedicarme de lleno a las artes plásticas. ¿Cómo describes tu obra?
Gente que ha visto mis cuadros afirma que tengo mucha influencia de la pintura de los 80 en Monterrey. Básicamente tengo tres líneas: los retratos, los objetos y mi proyecto escultórico, en donde hablo de ciertas estructuras sociales, políticas y económicas que persisten en México desde la época de la Colonia. Las ideas que trato de expresar son que el poder sigue estando en manos de un grupo que únicamente lo transfiere de una persona a otra, y que las diferencias raciales aún no las hemos superado. En mis cuadros retomo imágenes de la época colonial hasta el Porfiriato, las rodeo con una frase que se repite muchísimas veces y que le da al cuadro una doble lectura.
¿Cómo eliges las imágenes que usas en tus cuadros?
Al tiempo que hago los primeros trazos elijo las imágenes que más me gustan por la mirada, el vestido y la actitud de los personajes; pero obviamente cuando empiezo a trabajar, el protagonista empieza a tomar su propio carácter, y es ahí cuando decido hacia dónde voy a llevar esa obra y qué frase le voy a poner para resaltarlo.
¿En qué galerías has expuesto tus cuadros y esculturas?
Mi primera exposición individual fue en la galería Florencia Riestra. Actualmente trabajo con la galería Ramis Barquet, en Monterrey y en Nueva York, y en la ciudad de México con la galería Refaccionaria, que formó Edgardo Granado Kin –quien fue curador del Carrillo Gil– y de la bienal de Brasil; ahí exponen desde artistas muy divergentes hasta consolidados y reconocidos como Betzabé Romero.
¿Cuál ha sido el mayor reto que has enfrentado?
Dedicarme al arte. Decir: “voy a arriesgarme a vivir de esto”, es muy difícil, sobre todo porque el arte contemporáneo debe tener un significado o un elemento que tenga que ver con la problemática actual, no nada más se trata de pintar, de hacer una manualidad, y siempre es un reto hacer esas lecturas de mi entorno.
¿Cuál es la experiencia más gratificante que has tenido?
He tenido muchas, porque lo más gratificante lo vivo cada vez que termino un cuadro y descubro que la idea que tenía en la cabeza la pude plasmar exactamente igual en un lienzo. Siempre mi última pintura es la que más me gusta.
Visita nuestra fotogalería, haz click aquí
Revista Caras México estilo sociedad mexicana moda espectáculos