En la temporada 1970–71, después de concluir el Mundial celebrado en México, el torneo nacional sufrió cambios. El campeón se definiría después de jugar una “liguilla”. Con la institución de esta nueva modalidad en el balompié mexicano, América ganó en dos ocasiones el campeonato de liga en 1970–71 y 1975–76. Además de llevarse el título de Copa en 1973–1974. Para 1978, el equipo azulcrema que había sido campeón de la Concacaf, ganó el derecho de jugar la Copa Interamericana contra Boca Juniors de Argentina, que era el monarca de la Copa Libertadores de América.
El partido de ida se celebró en el estadio La Bombonera, en Argentina, donde el equipo local venció 3–0 al América, marcador que sería difícil remontar pues los argentinos mostraron un claro dominio durante todo el partido. En México, cambió la situación y los americanistas se impusieron 1–0, por lo que se tuvo que jugar un tercer partido que se llevó a cabo en el Estadio Azteca.
El partido lo empezó dominando el cuadro argentino al marcar un gol, pero, a 15 minutos de finalizar el encuentro, José de Jesús “El Güero” Aceves empató el marcador y obligó a jugar tiempos extras en los que el chileno Carlos Reynoso anotó magistralmente el gol del triunfo.