CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 1, 2005.- Emocionados, nerviosos y con un gran sueño llegan miles de niños y niñas del Distrito Federal y sus alrededores al lugar donde Código F.A.M.A. realiza sus audiciones: el imponente Estadio Azteca. Lo primero es lo primero: llegar al lugar. Algunos vienen desde otros estados, como Laura, de 12 años, quien hizo toda una travesía para poder probar su talento. Salió desde un día antes de su ciudad natal, abordó un autobús junto con su mamá, y después de varias horas llegaron a la ciudad... pero... ¡se perdieron terriblemente para llegar a casa de una tía que vive en el Estado de México! Por tal motivo, Laura y su mamá llegaron de madrugada, no durmieron nada y se lanzaron al Estadio Azteca.
Pero eso no detuvo a Laura, ni a los miles de niños que llegaron a audicionar. Algunos cansados, otros muy nerviosos y unos más muy contentos de tener esta oportunidad.
Gran sorpresa se llevaban al ver la gigantesca cola que los esperaba. Algunos hicieron fila desde las 4 de la tarde del día anterior, ¡con tal de no perder su lugar en el casting! De cualquier forma, la producción entregó fichas incluso al último niño que apareció a las 5 de la tarde. Planeaban entregar mil fichas el primer día, pero a las 12 del día, ya habían más de 800 niños, por lo que tuvieron que redoblar esfuerzos para que nadie se quedara con las ganas de vivir la aventura de su vida.
Mientras hacían la cola, llenaban su ficha. A Mariana, de 10 años, se la llenó su mamá, quien puso que su hija había quedado en primer lugar en un concurso de canto. A la hora de la audición, Mariana admitió haber obtenido el segundo lugar... ¡lo que hacen las mamás por hacer quedar bien a sus hijos! Pero como lo más importante es la honestidad de los niños, Mariana hizo muy bien en decir la verdad, y le fue súper en su prueba.
Uno de los problemas que enfrentaban los niños era la foto. Pues algunos o no llevaban o llevaban una muy pequeña. ¡Ah!, pero no contaban con la astucia de los vendedores ambulantes, quienes además de hacer su enero con todos los productos de Misión S.O.S. que vendían en la entrada del estadio (gorras, playeras, folders, plumas, fotos y mucho más), ¡también les tomaban fotografías instantáneas! De esta forma, ningún niño perdió su audición por no llevar foto.
Ya que tienes tu ficha llena y tu foto lista, te colocan un número pegado al pecho, el cual será tu número de la suerte para audicionar. Los niños van pasando en grupos de 20 y entran todos juntos al estadio. Una vez dentro, llegan al área de audiciones, donde los esperan los expertos de Televisa Niños para probar su talento.
Por ahí nos encontramos a Allisson y Anhuar, quienes estaban muy pendientes de todo lo que sucedía en las audiciones. Allisson nos contó: “Estoy muy contenta que me hayan invitado a estar con los niños, hay mucho talento. También fui a Chihuahua, mi estado natal, de donde también es Alex Rivera (Hugo en Misión). A veces platico con los niños de cómo les fue en el casting, es muy padre y todos son bien buena onda. Les deseo muchísima suerte a todos los niños que vengan a audicionar, échenle muchas ganas, yo ya cumplí mi sueño y ahora es su turno”.