LIMA, Perú, jul. 9, 2004.- El entrenador boliviano Ramiro Blacut lamentó el viernes los goles de último minuto que le han arruinado ya dos partidos a su equipo en la Copa América. El volante Darío Trufiño también se quejó de la mala suerte de los goles sobre el final, luego que Bolivia cayera 1-0 ante Colombia con un cuando el partido agonizaba, marcado por Edixon Perea.
"En el primer tiempo perdimos el control del partido, pero en el segundo corregimos las fallas y finalmente sufrimos un gol a raíz de un error garrafal", dijo Blacut.
"Durante la charla técnica habíamos insistido en la forma de marcar a los colombianos, pero en el gol no se hizo como habíamos planeado", agregó.
"Es imperdonable que el gol de hoy nos lo hayan anotado así, a último minuto, y originado en un tiro libre", agregó
"Se repitió la historia que vivimos con Perú, cuando teníamos la victoria virtualmente asegurada y al final la dejamos escapar", dijo Blacut.
En el debut en la copa, Bolivia estuvo adelante de Perú la mayor parte del partido, pero en la recta final sufrió el empate a través de un golazo de Roberto Palacios.
Blacut lamentó la salida por lesión el viernes de Luis Cristaldo, señalando que perjudicó seriamente el funcionamiento del equipo.
Pero insistió en que Bolivia aún puede clasificarse a la segunda ronda, con un buen resultado ante Venezuela.
"Bolivia aún tiene posibilidades", dijo.
Trufiño dijo que "no es nada bonito haber perdido como esta noche, con otro gol a última hora. Con Perún fue igual".
Y también dijo que Venezuela debe ser la víctima si Bolivia se clasifica.
"Con Venezuela será ganar o ganar", dijo.