LIMA, Perú, jul. 25, 2004.- El delantero brasileño Adriano, autor del gol que permitió el empate 2-2 de Brasil con Argentina y obligó a la tanda de penaltis en la final de la Copa América, agradeció a Dios "por este momento increíble", que le permitió a su país quedarse con el título del torneo de selecciones más antiguo del mundo. "Estoy muy feliz por esta participación, porque le hemos puesto corazón. Tengo que agradecer mucho a mis compañeros, ha sido muy importante las ganas de continuar y remontar este resultado", dijo el delantero en medio de un llanto incontenible.
El asesor técnico Mario Lobo Zagallo también destacó que Brasil hoy "ha sido muy fuerte, porque Argentina ha estado con todo su equipo completo y demostramos que nunca perdimos la esperanza".
"Eso ha sido muy importante para nosotros porque ahora somos campeones", dijo un Zagallo exultante.
Luis Fabiano, también sumamente emocionado, dijo que nadie sabe lo feliz que está y consideró que este título continental "era muy merecido" por los brasileños.
"Va para toda esta gente, porque tuvimos mucho equilibrio. Se lo dedico a mi familia, a todos los que me ayudaron, a todo Sao Paulo", indicó.
Maicon dijo que está "muy agradecido con todos", mientras que Kleberson destacó que Brasil "luchó hasta el final, hasta el último minuto" para ser campeón de América, grito que llenaba las gargantas de otras figuras como Alex, Julio Baptista y Julio César.
Los brasileños convirtieron en una fiesta la victoria en la tanda de penaltis (4-2) sobre Argentina, tras un intenso encuentro que terminó empatado a dos goles en el tiempo reglamentario.