LIMA, Perú, Jul. 25, 2004.- El seleccionador brasileño de futbol, Carlos Alberto Parreira, afirmó este domingo que "nadie juega con el futbol brasileño cinco veces campeón del mundo antes de terminar un partido", al aludir a la forma como sus jugadores empataron en la agonía y llevaron a los penaltis la decisión de la Copa América. "No es cualquier equipo el que supera de esta forma las dificultades. En ningún momento se entregó, a pesar de haber perdido tres jugadores por lesión durante el partido. Ellos creyeron hasta el fin y nunca perdieron la esperanza", sostuvo exultante el técnico al término del partido.
"No nos vamos a olvidar nunca de la forma cómo se desarrolló este partido, ni de los adversarios. Acreditamos hasta el fin y nunca perdieron la esperanza", enfatizó.
Para Parreira, el empate 2-2 que llevó la decisión del título de la cuadragésimo primera edición de la Copa América con una victoria por 4-2 en la tanda de penaltis arroja un "título importante que, sin duda alguna, va a enriquecer el repertorio de la selección brasileña".
Manifestó que sus jugadores fueron azuzados por la actitud de los jugadores argentinos que, en los últimos minutos del tiempo reglamentario, cuando ganaban por 2-1, decidieron hacer filigranas con el balón.
"La selección brasileña encontró el camino gracias al poder de superación", subrayó.
El entrenador que llevó a Brasil a la conquista del Mundial de Estados Unidos, en 1994, sostuvo que en Perú cumplió su proyecto de observar los jugadores que se han de convertir en la nueva generación del futbol brasileño.
"Nadie tiene duda sobre la calidad de ellos. Son titulares en sus equipos, aunque les faltaba jugar por la selección brasileña. El futbol brasileño ganó una generación muy buena y con futuro", dijo.
Añadió que sus hombres "no se dejaron impresionar" por un conjunto con más tiempo de trabajo y experiencia internacional.
Advirtió que el gol de Adriano en la agonía del tiempo reglamentario, y la atajada de Julio César del primer lanzamiento en la tanda de penaltis "afectó psicológicamente" a los argentinos.
"El partido estaba difícil, los tres jugadores que entraron no tenían ritmo, pero ninguno se dejó impresionar", expresó.
Parreira admitió que ahora tiene "un problema muy bueno", en alusión a la nueva lista de valores que podrá agregar a la selección absoluta para buscar una plaza en la fase final del Mundial de Alemania '06.
Adriano y algunos miembros de la delegación brasileña comparecieron rápidamente a la sala de prensa luciendo una camiseta blanca con un estampado verde en el que se leía "Brasil campeón".