BOGOTA, Colombia, jul. 26, 2004.- La selección de Uruguay y la de Colombia habrían intercambiado golpes luego del juego que disputaron en Cusco en el cierre de la Copa América. Según el matutino El Tiempo de Bogotá, el incidente se inició luego del triunfo de Uruguay por 2-1 con el que obtuvo el tercer lugar, cuando los dos bandos se encontraron en el camino a los vestidores y un colombiano le negó su camiseta a un oponente.
"En el túnel que transitaban los dos equipos antes de llegar al vestuario, el volante uruguayo Omar Pouso le pidió la camiseta al colombiano David Ferreira, quien se la negó. Entonces, otro jugador uruguayo (no identificado) lo pellizcó y Gonzalo Martínez salió a defender a su compañero. Pouso le pegó un puñetazo a Martínez y se inició la pelea", precisó.
"Los dos jugadores que intentaron separar a sus compañeros, Elkin Murillo (Colombia) y Diego Forlán (Uruguay), también fueron golpeados, e incluso el técnico Jorge Fosati (Uruguay) se iba a involucrar cuando intervino la policía", señaló.
El rotativo consideró que el cierre de la Copa no fue bueno para Colombia, pues además de la trifulca, en el camerino le robaron a Brahaman Sinisterra el pasaporte, los documentos de trabajo de Alemania, dos tarjetas de crédito, una cadena de oro, un reloj y dos mil 700 dólares.
El pasaporte se lo devolvió un niño que llegó al hotel donde se hospedaba el jugador después del partido.