CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 28, 2003.- Mucho se ha hablado de los triunfos de atletas consolidados como Ana Gabriela Guevara o Nancy Contreras que este 2003 consiguieron demostrar que están al nivel de los mejores del mundo. Pero hay que mencionar que otros atletas que aun no son conocidos y cuya principal arma es su corta edad, se perfilan como importantes promesas olímpicas. Se trata de Laura Sánchez, Paola Espinoza y Rommel Pacheco, jóvenes clavadistas mexicanos que antes de cumplir la mayoría de edad consiguieron ya el objetivo que muchos deportistas ya consolidados aún no logran: clasificar a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Rommel, ¿el relevo de Platas?
Sí, puede que sea un novato como lo mencionó Fernando Platas, pero ya logró lo que él no ha hecho, tiene un lugar asegurado en las próximas olimpiadas a pesar de su corta edad, 17 años apenas.
Rommel Pacheco ganó la única medalla de oro en clavados para México, en plataforma de 10 metros en los juegos Panamericanos de Santo Domingo durante este 2003. Además venció en el Campeonato Mundial de Barcelona al monarca, el canadiense Alexander Despatié, y como consecuencia obtuvo su pase para Atenas.
Él es originario de Yucatán y aún sonríe como el jovencito que es. Hay que reconocer que a pesar de que su carrera es corta, pues apenas tiene siete años de practicar los clavados, ya compite como todo un profesional, lo que lleva a pensar que tiene sangre de campeón y se perfila como uno de los atletas favoritos para colgarse una medalla.
Las mujeres siguen a la alza
Desde luego que las mujeres no se pueden quedar atrás y una muestra de ello es Laura Sánchez y Paola Espinoza. La primera quien aun no cumple la mayoría de edad tuvo que sacrificar el tiempo que pasaba con su familia por cumplir un sueño: ser clavadista.
No cabe duda que todo esfuerzo trae sus recompensas, ella representará a México en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. El pase lo consiguió durante el Mundial de Barcelona y ahora sólo entrena pensando en un objetivo: subirse al podio para recibir una medalla en la máxima justa deportiva del orbe.
Su también compañera Paola Espinoza, originaria de Baja California goza del mismo triunfo que Laura, representará a nuestro país en las Olimpiadas. El trabajo de ellas ha sido en equipo, ambas participarán en los clavados sincronizados en trampolín de tres metros.
Las dos esperan que en Atenas se repita lo que consiguieron en el Mundial de Barcelona, ganar una medalla para darle satisfacciones al pueblo mexicano. Sus más importantes armas son la confianza en sí mismas y la seguridad a la hora de competir.
Es cierto que a pesar de que estos tres jóvenes atletas no tienen mucha experiencia en competencias mundiales, tienen una misión muy importante, conseguir para México alguna medalla, pues las posibilidades de nuestro país son cada vez más difícil, sin embargo, ellos han venido a dar esperanzas y considerarlos verdaderas promesas olímpicas del deporte nacional.