CIUDAD DE MÉXICO, México, 2003.- Siempre pasa, ¿a poco no? Uno llega a la gasolinera y el despachador, si no nos bajamos del coche o nos ve cara de turista (peor aún si se trata de alguna Sra. o Srita. hablando por celular...) empieza con el, “Ábrale, le voy a checa el aceite...”.
Uno, de buena fé lo hace y resulta que nuestro coche camina de milagro, le hacen falta dos litros de aceite al motor, 2 de anticongelante, a la dirección también y dentro de poquito vamos a tener que cambiarle las poleas, y acabamos de comprar el coche hace 6 meses.
El aceite del motor se debe de checar cuando el motor esté detenido y apagado, de preferencia en la mañana antes de arrancarlo por primera vez, esto porque el deposito donde se guarda el aceite esta hasta abajo del motor (carter) y la bayoneta (el fierro largo que tiene las marcas de lleno y vació) tiene las marcas calibradas para medir el aceite cuando este esta completamente en el deposito debajo del motor y no cuando echamos a andar el coche y este esta lubricando todas las piezas internas que pueden tener fricción.
Si lo checamos con el motor caliente o andando, evidentemente va a marcar que le falta, porque no esta en el deposito, está en el motor cumpliendo su propósito.
De igual manera el anticongelante, éste se guarda en un deposito ya que la mayor parte de los radiadores modernos no tienen abertura, están sellados.
El aceite de la dirección puede medirse andando o con el motor detenido, ya que el depósito cuenta con las calibraciones adecuadas para cada situación.
Así es que, la próxima vez que le quieran “checar los fluidos” no se deje tan fácil, lleve su coche a un taller o agencia de confianza o abra su manual del usuario y compruébelos personalmente, con un mantenimiento adecuado su automóvil le dará un mejor servicio y muy pocos dolores de cabeza.