VILLA CARLOS PAZ, Argentina, mayo 7, 2003.- Marcus Gronholm y Peugeot tienen que tomar revancha en el Rally de Argentina, quinta prueba del Campeonato Mundial que se disputará este fin de semana al norte de Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba.
El finlandés no pudo digerir todavía su descalificacion el año pasado, cuando ya había ganado la manga, por una "asistencia prohibida".
En la mañana del último día de competencias y a la salida de parque cerrado, Gronholm había empujado su vehículo que se rehusaba a arrancar.
Si bien la maniobra está autorizada, un miembro del equipo Peugeot, se hallaba cerca del automóvil, lo que está prohibido por el reglamento.
En el seno de la marca del León no se olvida que un 1-2 formado en principio por el finlandés y su compañero británico Richard Burns se transformó en cero puntos, a raíz de la descalificación también del segundo, que presentó un motor 20 gramos más liviano a lo permitido (3,920 kg en lugar de 3,940 kg).
A pesar del total dominio ejercido en 2002, Peugeot se encuentra aún en la búsqueda de un triunfo en Argentina, una de las raras pruebas que faltan al palmarés de un exhuberante 206, triple campeón del mundo de constructores. "Estaba en posición de ganar el Rally el año pasado y creo firmemente en mis oportunidades de hacerlo esta semana", anunció Gronholm.
El campeón tendrá sin embargo una competencia temible, incluso de parte de su compañero Burns que tiene un sólido palmarés donde aparece una victoria en Argentina, en 2000, y dos segundos puestos (1999 y 2001).
"Estamos enfrentados a una competencia muy picante", advirtió Jean-Pierre Nicolas, responsable de los rallies para Peugeot. "Si bien nosotros contamos con un auto fiable, de buena prestación, y con pilotos experimentados, cuatro equipos resultan también competitivos y la lucha promete ser animada a lo largo del año", indicó.
Citroen, primo y enemigo de Peugeot, aparece como un rival especialmente peligroso. Los Xsara de Sebastien Loeb en Mónaco y del español Carlos Sainz en Turquía respondieron a los sucesos de Marcus Gronholm (Suecia y Nueva Zelanda). Esa máquina, que se siente tan cómoda en el asfalto como en los caminos de tierra, tiene tres pilotos talentosos y sus ambiciones y posibilidades operan al alza.
"Teniendo en cuenta lo que nosotros vivimos hasta aquí, y considerando que debemos ser ambiciosos, deseo tener no uno sino dos Xsara puntuando", dijo Guy Frequelin, patrón de Citroen Sport. "Estaría satisfecho si colocamos dos pilotos en el quinteto mayor, uno de los cuales en el podio. "Tal vez podamos luchar por la victoria", sostuvo por su lado Sainz. "Podremos", aseguró Colin McRae para quien simplemente será necesario que "tengamos un poco de suerte en algunos momentos y en ciertos lugares de la prueba".
Con Loeb, que persigue el objetivo de igualar a sus pretigiosos y experimentados compañeros de marca, Citroen está bien armado. Sin duda mejor que Subaru, con Tommi Makinen y Petter Solberg, y Ford, a pesar del prometedor debut del nuevo Focus RS03 en Nueva Zelanda.
"En Nueva Zelanda, el coche parecía muy fácil de manejar, pero es necesario saber como se comportará aquí", apuntó el estonio Markko Martin, el único que pudo rivalizar con Gronholm en las antípodas.