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Basquetbol
Recibió gran ovación. Foto:AP
Profeta en su tierra
por: César Arreola
Fuente: Televisa Deportes

Eduardo Nájera fue el centro de atención en el juego de la NBA en México

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CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 6, 2003.- El Jazz de Utah remontó una desventaja de nueve puntos y vencieron por 90-85 a los Mavericks de Dallas en lo que fue el juego 16 de la NBA celebrado en la Ciudad de México.

Desde muy temprano la gente se dio cita en el Palacio de los Deportes para participar en los juegos y actividades que se colocaron alrededor del inmueble.

A 20 minutos del inicio del encuentro, la gente ya casi llenaba el escenario, que por ocasión 16 veía un juego de la NBA.

Los equipos estaban calentando y la gente buscando su asiento, los árbitros platicaban con miras al comienzo del encuentro. De pronto...¡un loco en las tribunas! sí, el jugador del equipo del futbol América, el uruguayo Sebastián ‘el loco’ Abreu se paseaba por el lado de la duela en busca de su lugar.

Poco después apareció el diablo, el ‘diablo’ Oscar Castellanos, jugador de la selección nacional de basquetbol, quien junto con Victor Ávila, se disponían a disfrutar del encuentro. De igual manera el entrenador nacional Guillermo Veccio y el presidente de la federación Jorge Toussaint estaban listos para el espectáculo.

Todo estaba listo, los equipos en sus lugares y como es costumbre, antes que nada la ceremonia de los himnos, primero el mexicano, momento en el que el Palacio de los Deportes guardó silencio para después entonarlo con gran emotividad. Pocos minutos más tarde, el escenario guardó silencio para escuchar con respeto el himno de los Estados Unidos.

El momento llegó, en punto de las cinco de la tarde, el lugar estaba lleno, 20 mil 92 personas abarrotaban el Palacio de los Deportes para dar paso a las presentaciones de los conjuntos, primero los Mavericks, la primera gran ovación de la tarde fue para el alemán Dirk Nowitzki, quien es el símbolo de este equipo.

De pronto, el momento más esperado, la presentación de Eduardo Nájera, como se esperaba, la gente se le entregó en una ensordecedora ovación, que se extendió por cerca de dos minutos.

Con el gran aplauso, la presentación del Jazz de Utah pasó a segundo plano.

Antes del inicio del partido, un elemento de cada conjunto habló al público para darles la bienvenida al juego. Por Utah, el puertorriqueño Carlos Arroyo dio las gracias por estar ahí y los invitó a disfrutar el juego.

Por los Mavericks, obviamente Nájera fue quien dirigió un comentario: “Antes que nada quiero agradecer al equipo de Utah por estar aquí en la Ciudad de México. Gracias a los Mavericks y gracias a la verdadera afición basquetbolera de la Ciudad de México”, comentó el mexicano, que momento después escuchó otra gran ovación.

El partido arrancó con el balón para los ‘visitantes’, el Jazz, que rápidamente tomó una ventaja de cuatro puntos. La primer canasta de Dallas fue una clavada a una mano de Eduardo Nájera, lo que provocó otro estallido del Palacio de los Deportes, que por primera vez vio jugar a un jugador nacional con un equipo de la NBA.

Con el paso de los minutos el juego siguió su marcha y cuando llegaron a la primer decena de puntos, el marcador se ponía 10-6 a favor de Dallas con seis puntos de Nájera.

El primer abucheo fuerte de la tarde fue cuando los árbitros marcaron un foul en contra de Nájera, en el momento que los asistentes notaron que la falta fue cargada al mexicano, la tribuna se desbordó en abucheos y palabras altisonantes.

Al término del primer cuarto, el marcador mostraba empate a 24 con ocho puntos para Nájera, quien era el líder anotador del juego, junto con su compañero de equipo Dirk Nowitzki.

En el entretiempo la gente no perdió el ánimo, pues ‘Bear’ y ‘Champ’, mascotas del Jazz y de los Mavericks respectivamente, jugaban con los aficionados, al tiempo que les regalaban camisetas y vasos de recuerdo.

Con seis minutos y medio por jugar en la primera mitad, Nájera salió del partido en medio de otra ovación, la cual se repitió a los tres minutos del final del segundo cuarto, cuando regresó a la duela.

En el medio tiempo las porristas fueron las que deleitaron la pupila del espectador con sus rutinas coreográficas.

En el tercer cuarto los jugadores regresaron y el partido siguió su marcha, con dominio de los pupilos de Don Nelson, que terminaron el periodo con ventaja de 68-59.

El cuarto final estuvo lleno de emociones, el Jazz comenzó a remontar, aprovechando que Dallas ya no tenía a sus titulares en la duela. Con nueve minutos por jugar, la gente comenzó a gritar ‘Najera-Nájera-Nájera’, lo que motivó que el coach Nelson mandara de regreso al mexicano, quien desafortunadamente cometió seis faltas y tuvo que salir del duelo con 5:17 por jugar.

Con el marcador igualado Nájera sale del partido arropado del cariño y entrega de la gente, que un minuto después comenzó a gritar ‘Nowitzki-Nowitzki-Nowitzki’, pero el alemán no regresó a la duela.

El juego se apretó, en los últimos dos minutos Dallas intentó alcanzar a Utah que ya había tomado una ventaja de tres puntos, pero sin éxito, por lo que los ‘visitantes’ se llevaron el triunfo por cinco puntos.

El partido terminó, poco a poco la gente abandonaba el Palacio de los Deportes con la satisfacción de haber visto un gran juego, pero con la desilusión de no haber visto por más tiempo a Eduardo Nájera, quien prometió, al término del juego regresar al país que lo vio nacer.

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