AUBURN HILLS, Estados Unidos, jun 1, 2004.- Una nueva versión de los "Chicos Malos" de Detroit pasó a la final de la NBA luego de un decisivo triunfo el martes en un partido que sólo puede calificarse de malo. En uno de los encuentros de menos puntos en la historia de los playoffs de la NBA, Richard Hamilton anotó la canasta más importante de la noche tras ser blanco de una falta flagrante de Ron Artest, y los Pistones de Detroit vencieron 69-65 a los Pacers de Indiana en el sexto juego de las finales de la Conferencia Este.
Algo heroso no lo fue, e incluso los fanáticos de los Pistones abuchearon en la primera mitad, pero estaban de pie y ovacionando para el final.
Una cosa es cierta, el espectáculo no puede haber asustado siquiera un poco a los Lakers de Los Angeles, que recibirán a los Pistones en el primer juego de la final de la NBA el domingo.
Este será el primer viaje de Detroit a la final desde 1990, cuando el equipo apodado los "Bad Boys" (Chicos Malos) por su estilo de juego ganó su segundo título consecutivo. Catorce años más tarde, los Pistones entran a la ronda del campeonato con un equipo que juega una defensa impecable, pero pasa trabajos para anotar.
Ambos equipos se combinaron para marcar apenas 60 puntos en la primera mitad, rompiendo el récord de 61 fijado por los Pistones y Nueva Jersey en la segunda ronda. Los Pistones ganaron pese a acertar apenas 33% de sus tiros al aro.
Hamilton anotó 21 puntos, Ben Wallace agregó 12 puntos y 16 rebotes, Rasheed Wallace tuvo 11 puntos y 11 rebotes y Chauncey Billups añadió 10 puntos.
Cuando sonó la chicharra, Ben Wallace corrió hacia el centro de la cancha y se sumó a una celebración que incluyó a Rasheed Wallace y Hamilton saltando en la mesa de anotaciones y saludando a los fanáticos.
Un coro de "Derrotan a Los Angeles!" resonó en la instalación, mientras los Pistons recibían el trofeo del campeonato de la Conferencia Este.
Detroit se convirtió en el primer equipo en remontar un déficit ante los Pacers, al hacerlo en el cuarto período. Indiana tenía un récord de 9-0 en la postemporada en esas situaciones.
Jermaine O'Neal anotó 20 puntos para encabezar a los Pacers, que fueron limitados a 10 puntos en el segundo cuarto, 17 en el tercero y 15 en el cuarto.