AUBURNS HILLS, Estados Unidos, jun. 16, 2004.- Los aficionados de los Pistones de Detroit tuvieron que esperar 14 años para poder celebrar un nuevo título de campeones de liga, pero cientos de ellos lo hicieron con gusto y amanecieron en las calles de la ciudad, ocho horas después que su equipo ganara 100-87 a los Lakers de Los Ángeles. Al concluir el quinto partido de las Finales disputado en el Palace de Auburn Hills, en las afueras de Detroit, a través de toda la ciudad, los seguidores de los Pistones comenzaron la celebración con el lema de "No hay fiesta como la de Detroit porque en Detroit nunca se acaba".
Sin embargo, la celebración hasta el momento no ha generado ningún problema grave de orden público y la presencia de la policía en las calles de la ciudad sigue siendo considerable.
El jefe de la Policía de Detroit, Ella Bully Cumming, confirmó que su departamento estaba preparado para cualquier tipo de emergencia, pero en principio dijo que al margen de algunos atascos en el tráfico el resto de los incidentes han sido menores y sin importancia.
"Los residentes en Detroit saben cómo pasarlo bien y actuar de manera responsable", valoró Bully Cumming. "Esperamos que la normalidad sea la nota dominante hasta el final de la celebración".
En otros áreas periféricas de la ciudad también se dieron concentraciones de personas, y algunas de ellas utilizaron fuegos artificiales que están prohibidos por lo que agentes de la policía realizaron algunas detenciones, debido a ofensas menores.
La última vez que los aficionados de los Pistons celebraron un título de liga fue la temporada de 1989-90 cuando ganaron 4-1 a los Trail Blazers de Portland.
En aquella ocasión la celebración costó la vida de siete personas, seis de ellas murieron a consecuencia de atropellos por vehículos, mientras que ciento de aficionados resultaron heridos por armas de fuego, blancas y enfrentamientos físicos.
Los robos y un comportamiento agresivo por parte de los aficionados que presenciaron en 1989-90 el quinto partido contra los Trail Blazers de Portland, ha sido algo que las autoridades de Detroit han querido evitar en esta ocasión.
La ciudad de Detroit también ha vivido otras celebraciones con los campeonatos de liga conseguidos por el equipo Red Wings en el Hockey sobre Hielo (NHL), las temporadas de 1997, 98 y 2002.
Mientras tanto, en Los Ángeles cientos de aficionados llegaron hasta el Staples Center para ver en pantalla gigante el desarrollo del quinto partido y se quedaron sin la ilusión de que su equipo ganara el quinto partido y pudiera llevar de nuevo la serie a la ciudad angelina.
No fue así y los informes policiales señalan que la normalidad era la nota dominante en las áreas cercanas al Staples Center, sin que hasta el momento se hubiese registrado algún acto de vandalismo, como los que se dieron cuando los Lakers ganaron los últimos tres títulos de liga a partir del 2000 y hasta el 2002.