HOUSTON, Estados Unidos, ago. 7, 2004.- El mercado de fichajes permanece activo en la NBA, aunque los jugadores que ahora centran las operaciones, como la de los aleros Eric Williams a los Nets de Nueva Jersey y Corliss Willamson para los Sixers de Filadelfia, no tienen la repercusión de las catalogados como grandes estrellas. Mientras, Los Angeles Lakers seguían su proceso de desmantelamiento con el traspaso del veterano base Gary Payton y el alero Rick Fox a los Celtics de Boston por jugadores con poca proyección dentro de la NBA.
También se ha abierto el centro de atención con las estrellas Vince Carter y el serbio Peja Stojakovic que le han hecho saber a sus respectivos equipos de los Raptors de Toronto y los Kings de Sacramento que no quieren seguir con ellos y desean un cambio de aire para reiniciar una nueva etapa en su carrera profesional.
Carter ya tiene como meta llegar hasta los Knicks de Nueva York, mientras que Stojakovic no ha querido identificar cuales son el equipo o los equipos con los que le gustaría jugar la próxima temporada, si al final se consuma el traspaso que ha solicitado.
Los que si se aseguraron al reemplazo del alero Kenyon Martin fueron los Nets con el fichaje de Williams, un jugador mucho más modesto, pero que puede hacer su trabajo y a un precio cuatro veces más barato después que firmó por tres temporadas y 12 millones de dólares.
Williams, que la pasada temporada alterno su juego con los Celtics y los Cavaliers de Cleveland, logró unos promedios de 10 puntos y 4,0 en los 71 partidos que disputó.
El nuevo jugador de los Nets, que lleva nueve temporadas como profesional, tiene promedios de 9,2 puntos y 3,4 rebotes.
El presidente de los Nets, Rod Thorn, destacó la profesionalidad de Williams y dijo que tiene la calidad de un veterano de la NBA que puede jugar en las dos posiciones de alero tanto como número tres o cuatro y además hace una buena defensa.
"Mi entendimiento del juego se centra fundamentalmente en la defensa y ese el concepto que quiero que entiendan mis compañeros", explicó Williams, quien es nativo de Nueva Jersey y tiene la casa en Newark, a tan sólo 20 minutos del Continental Airlines Arena, donde juegan los Nets.
"Me he dado la gran oportunidad de volver a casa y eso siempre es como un sueño", subrayó Williams, que es el segundo fichaje de interés que logran los Nets después de la salida de Martin, firmó como agente libre con los Nuggets de Denver y el traspaso de Kerry Kittles a Los Angeles Clippers.
Los Nets dijeron que la salida de los dos jugadores titulares se debió solo a cuestiones económicas, dado que le han permitido ahorrar importante cantidad de dinero, de cara a reducir el costo de la plantilla para la próxima temporada.
Los Nets tendrían que haberle pagado a Martin 23 millones de dólares la próxima temporada si hubiesen aceptado la oferta que le hicieron los Nuggets, que lo firmaron por siete temporadas y 90 millones de dólares.
Kittles tiene un contrato de 10 millones de dólares, que ahora pagaran los Clippers y los Nets a cambio recibieron los derechos de selección de una segunda ronda del sorteo universitario.
El gran objetivo de los Nets, mantener en la plantilla al alero Richard Jefferson, el jugador que puede tener la clase que busca el base estrella Jason Kidd para quedarse con el equipo, lo consiguieron cuando llegaron a un acuerdo para renovarle por 78 millones de dólares y seis temporadas.
También los Sixers consiguieron con Williamson a un jugador que les puede dar presencia y poder en la defensa, que busca tener de cara a la próxima temporada el nuevo entrenador Jim O'Brien.
"Está muy claro que buscaremos tener el campo despejado para intentar el ataque y para eso necesitamos la presencia dentro del área de jugadores que puedan dominar", explicó O'Brien. "Con Corliss hemos logrado a un alero que puede jugar muy bien bajo los dos aros".
La llegada de Williamson a los Sixers les costó darle a los Pistons de Detroit al veterano alero Derrick Coleman, a Amal McCaskill y dinero.
Williamson, un veterano de 10 temporadas con la NBA y ganador del premio de Sexto Jugador del Año en el 2002, le dará a los Sixers mayor profundidad y potencia, además de los seis años de haber estado en las eliminatorias por el título y tener un anillo de campeón de liga que ganó la pasada campaña con los Pistons.
"La clave en un baloncesto de ataque es tratar de crear una situación en la que haya un jugador que el otro equipo tenga dificultad para marcar y eso es lo que nos va a dar Corliss", explicó O'Brien. "No hay muchos aleros pequeños en la liga que puedan marcarlo".
Por su parte, Williamson dijo que estaba muy motivado de poder jugar junto al base estrella Allen Iverson y espera darle al equipo un nuevo sentido de liderazgo.
"Cuando se habla de haber dejado un equipo que ha sido campeón de liga para irse con otro que no jugó la fase final el año pasado, no único que significa para mi es que lo convierto en el gran reto de hacer que las cosas cambien por completo", subrayó Williamson.
La llegada de Williamson completa aun más el grupo de hombres altos que ya cuentan los Sixers con Samuel Dalembert, Marc Jackson y Brian Skinner, algo que hace feliz a O'Brien, que debutará la próxima temporada como entrenador del equipo de Filadelfia.