Colorado, Estados Unidos, ago. 26, 2004.- El juez que lleva el caso del basquetbolista Kobe Bryant por presunta violación cuestionó el jueves el hecho de que la fiscalía haya solicitado una audiencia sobre la confiabilidad de la evidencia de ADN a sólo tres días de que comience el juicio. El juez Terry Ruckriegle dijo que debería negar los alegatos sobre la evidencia porque el juicio podría retrasarse, pero le dio hasta el martes a los fiscales como plazo para que expliquen sus objeciones detalladamente.
Además, realizó una audiencia a puerta cerrada para analizar el cuestionario de aproximadamente 100 preguntas que será aplicado el viernes a los posibles jurados para elegirlos.
En una moción interpuesta el martes y hecha pública el miércoles, la fiscal Dana Easter dijo que los resultados de los exámenes de los laboratorios contratados por los abogados del astro de la NBA indicaban que estaban contaminadas las muestras de control que buscaban asegurar la precisión de las pruebas.
No se incluyeron más detalles en el documento, pero los fiscales dijeron estar preocupados por el testimonio de Elizabeth Johnson, una experta de la defensa que en una audiencia de junio afirmó que la evidencia de ácido desoxirribonucléico (ADN) sugiere que la presunta víctima tuvo relaciones sexuales con otro hombre después de su encuentro con Bryant y antes de ser examinada en un hospital al día siguiente.
Los abogados de la defensa afirman que las acciones de la acusadora forman parte del patrón de comportamiento concebido para atraer la atención de un ex novio.
Por su parte, la fiscalía ha sugerido que la mujer se puso ropa interior sin lavar antes de ir al hospital, y por ello se le transfirió a su cuerpo el semen de otro hombre.
Bryant, de 26 años, está acusado de violación. Se ha declarado inocente y ha dicho que tuvo relaciones sexuales por consentimiento mutuo con una empleada de la zona de Vail, Colorado, donde él estuvo a mediados del año pasado.
Si es declarado culpable, el jugador de los Lakers de Los Angeles enfrenta de cuatro años de cárcel a cadena perpetua, o de 20 años a toda la vida bajo libertad condicional, y una multa de hasta 750 mil dólares.