NUEVA YORK, Estados Unidos, nov. 20, 2004.- La NBA suspendió este sábado por tiempo indefinido a cuatro basquetbolistas por su participación en una de las peores trifulcas en la liga, una pelea que el comisionado David Stern calificó de "chocante, repulsiva e inexcusable". Ron Artest, Jermaine O'Neal y Stephen Jackson de Indiana y Ben Wallace de Detroit fueron suspendidos por la pelea en que varias personas resultaron lesionadas.
La policía investiga el incidente pero no formuló comentarios hasta ahora.
Artest y Jackson corrieron a las gradas y pelearon con espectadores en el minuto final del juego con los Pistones de Detroit el viernes por la noche, y la disputa obligó a dar por terminado el juego con la victoria de los Pacers de Indiana por 97-82.
La pelea fue "chocante, repulsiva e inexcusable: una humillación para todos los que están vinculados con la NBA", dijo Stern.
La liga dijo en una declaración que revisa las reglas y procedimientos de seguridad "para que los aficionados puedan seguir asistiendo a nuestros juegos sin la amenaza de episodios como los que ocurrieron anoche".
Artest, O'Neal y Jackson --todos los cuales lanzaron golpes contra espectadores-- empezaban a cumplir su sentencia este sábado por la noche en que los Pacers tienen un partido como locales con Orlando.
La suspensión de Wallace comenzará con el próximo partido local de los Pistones el domingo por la noche contra Bobcats de Charlotte.
El vocero de los Pistones, Tom Wilson, dijo que el equipo apelará a seguridad extra a partir de ese juego, con el doble de policías y un 25% más de personal de seguridad.
"Nuestra investigación está en curso y espero que se complete para mañana por la noche", dijo Stern en su declaración.
Artest y Jackson se lanzaron contra los espectadores después que les arrojaron objetos. Otros espectadores que entraron en la cancha fueron golpeados en la cara por Artest y O'Neal.
Wallace empezó el incidente al empujar a Artest después que le cometieron infracción faltando 45.9 segundos.
"Esto demuestra por qué nuestros jugadores no deben entrar en las gradas, sean cuales fueren las provocaciones o comportamiento ponzoñoso del público que asiste a los partidos", dijo Stern.