AUBURN HIULLS, Estados Unidos, mar. 31, 2005.- Larry Brown, entrenador de los Pistones de Detroit, confirmó este jueves, después de dirigir el entrenamiento de la mañana del equipo, que estaba listo para volver al banquillo después de haberse perdido 10 partidos. Brown, que fue sometido a una operación de vejiga, un efecto secundario que le quedó de otro intervención quirúrgica en su cadera, destacó que su actitud siempre ha sido la de volver.
"Siempre quiero volver en todos los proyectos de mi vida y ahora parece que es el momento adecuado para hacerlo con el equipo", declaró Brown. "Ha sido para mi frustrante que este tipo de problema de salud me haya llevado tanto tiempo en recuperarme, pero necesitaba estar bien al ciento por ciento".
Después de perderse seis partidos el pasado noviembre por el problema de la cadera, la intervención le generó otro en la vejiga que también le forzó la baja.
La nueva declaración de Brown tranquilizó a los directivos de los Pistones, que habían escuchado antes del propio entrenador que no estaba seguro si iba a volver esta temporada con el equipo.
Los Pistones en los 10 partidos que han disputado sin Brown tienen marca de 6-4 y siguen siendo los líderes de la División Central (44-27), cuatro juegos y medio de ventaja sobre los Bulls de Chicago.
El próximo partido de los Pistones será el que disputen mañana, viernes, en el Palace de Auburn Hills, ante Los Angeles Clippers, un equipo que está ya eliminado de la fase final del campeonato.
"El equipo ha respondido bien y tal vez nos faltó algo de consistencia en la defensa, pero todos han hecho un gran trabajo", comentó Brown. "Estamos ya en la recta final de la liga y es necesario conseguir la mejor marca posible para tener la ventaja de campo".