SAN ANTONIO, Estados Unidos, abr. 12, 2005.- Los efectos del virus estomacal que afectó el pasado domingo al escolta argentino Manú Ginóbili desaparecieron y, con 30 puntos, lideró el ataque de los Spurs de San Antonio, que vencieron por 95-89 a los Trail Blazers de Portland para conseguir el cuarto título de división en cinco años. Junto a Ginóbili, que jugó 34 minutos para anotar 10 de 16 tiros de campo, incluidos 4 de 5 triples, y 6 de 12 desde la línea de personal, capturar siete rebotes, repartir cuatro asistencias, recuperar tres balones y poner un tapón, brilló en defensa el pívot Nazr Mohammed, que dominó los balones por alto.
Mohammed aportó 10 tantos con 14 rebotes y tres tapones, mientras que el alero Bruce Bowen y los reservas, el esloveno Beno Udrih, y el alero Glenn Robinson anotaron 11 tantos cada uno para los Spurs, que se pusieron con marca de 58-20, la segunda mejor de la liga, y lograron el título de la División del Suroeste.
Los tres títulos anteriores de división conseguidos por los Spurs en los últimos cinco años fueron el del Medio Oeste, que desapareció con la nueva reorganización que estableció esta temporada la NBA.
"Nos hemos asegurado el título, ahora podemos dedicarnos por completo a luchar por la mejor marca, mientras que nuestro hombre estrella Tim Duncan sigue recuperándose", comentó Gregg Popovich, entrenador de los Spurs. "Manú como siempre surgió en el momento que más lo necesitó el equipo".
El trabajo de Ginóbili tuvo doble valor porque el base Tony Parker no jugó su mejor partido al quedarse con sólo ocho puntos, cinco asistencias y cuatro rebotes.
"Había que ganar el partido y todos con nuestra aportación lo conseguimos", declaró Ginóbili. "Me sentí muy bien en el campo, no sufrí una recaída del virus estomacal y estoy muy contento con la victoria".
Los Spurs, que tienen marca de 8-4 sin el alero Duncan, ganaron por octava vez en los últimos nueve partidos que han disputado contra los Trail Blazers.
El reserva Darius Miles, antes de abandonar el campo con dolores en el cuello, consiguió 18 puntos para encabezar la lista de encestadores de los Trail Blazers, que tienen marca de 25-52, y están eliminados de la fase final del campeonato.
Celtics gana 105-98 a Sixers en duelo por el título de la División del Atlántico
FILADELFIA, Estados Unidos, abr. 12, 2005.- Las jugadas decisivas en el último minuto del tiempo reglamentario del veterano base Gary Payton y los 27 puntos anotados por el escolta Paul Pierce fueron la clave para que los Celtics de Boston venciesen 105-98 a los Sixers de Filadelfia en el duelo por el título de la División del Atlántico.
Payton, que aportó 10 puntos, anotó dos desde la línea de personal con 19 segundos para el pitido final y el pívot Raef LaFrentz consiguió otros dos con 11 segundos para sentenciar el marcador, que permitió a los Celtics ponerse con tres partidos de ventaja sobre los Sixers cuando les faltan seis partidos para completar la temporada regular.
Antes, Pierce fue el líder perfecto que necesitaron los Celtics para mantenerse en el partido con un ataque que logró un 45.6 por ciento de acierto en los tiros de campo y el 81.6 desde la línea de personal.
Pierce jugó 45 minutos para anotar 8 de 17 tiros de campo y 11 de 14 desde la línea de personal, capturó 13 rebotes, repartió cuatro asistencias, recuperó dos balones y puso un tapón.
"Paul surgió con su mejor juego en el partido que más lo necesitábamos", declaró Doc Rivers, entrenador de los Celtics, que se pusieron con marca de 42-35 y líderes destacados en la División del Atlántico.
El alero Antoine Walker volvió también a ser factor decisivo en la victoria que más necesitaban conseguir los Celtics al aportar 18 puntos, mientras que los reservas Ricky Davis y Al Jeferson lograron 16 y 13 tantos, respectivamente.
La veteranía de Payton en los minutos finales fue decisiva no sólo por la manera como controló el balón sino por los dos rebotes que capturó y los tres puntos, de los 10 con los que concluyó el partido.
"Sabíamos que si no perdíamos la concentración en los minutos finales íbamos a lograr la victoria", comentó Payton. "Ahora volvemos a depender de nosotros mismos en la lucha por el título de la división".
El base Allen Iverson consiguió 28 puntos, 11 asistencias, recuperó cuatro balones y capturó dos rebotes, pero esta vez no pudo ser el líder que diese a los Sixers la victoria que más necesitaban en todo lo que va de temporada.
Una vez más, Iverson vio cómo ninguno de sus compañeros, incluida la estrella Chris Webber, surgieron para ayudarle en la recta final a conseguir los puntos que él no pudo anotar y necesitaban si querían la victoria.
El alero Kyle Korvern aportó 17 puntos, pero falló en el control del balón en los últimos segundos del partido y Webber, que se quedó con sólo ocho puntos, tampoco hizo valer su presencia en el campo para desequilibrar el marcador a favor de los Sixers, que rompieron una racha de cuatro triunfos consecutivos.
Los Sixers, que se quedaron con marca de 39-38, habían jugado mucho mejor como equipo primero con la ausencia de Webber y luego cuanto también faltó Iverson por lesión.
Webber jugó 35 minutos para anotar 3 de 10 tiros de campo, capturó siete rebotes, repartió tres asistencias y puso tres tapones.
El pívot Samuel Dalembert anotó 12 tantos y el reserva Marc Jakcson anotó 16 puntos para los Sixers, que se quedan en el octavo lugar de la Conferencia Este, pero con sólo un juego de ventaja sobre los Nets de Nueva Jersey (38-39).
"No ejecutamos bien en los momentos decisivos del cuarto periodo y ahí fue donde perdimos el partido", comentó Jimmy O'Brien, entrenador de los Sixers. "Tenemos en nuestras manos la posibilidad de clasificar a la fase final y debemos luchar para conseguirlo, aunque el título se nos complicó un poco".
Remonta Raptors ya triunfa 105-93 sobre los Knicks
NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 12, 2005.- El pívot Chris Bosh anotó 29 puntos y el alero Jalen Rose aportó 25 para encabezar el ataque de los Raptors de Toronto, que remontó una desventaja de 19 tantos, y vencieron 105-93 a los Knicks de Nueva York en el duelo de equipos perdedores de la División del Atlántico.
Junto a Bosh, que se quedó a cuatro puntos de su mejor marca como profesional, y Rose, el base Rafer Alston aportó 13 para encabezar la reacción de los Raptors en el tercer cuarto, que con un parcial de 13-0 dieron la vuelta al marcador y rompieron una racha de dos derrotas consecutivas.
El base Stephon Marbury con 22 puntos, nueve asistencias y cuatro rebotes encabezó la lista de cinco jugadores de los Knicks, que anotaron en doble dígitos, pero en el cuarto periodo también se contagió de la falta de motivación del resto de los compañeros para dejar al equipo con un 42.9 por ciento de acierto en los tiros de campo.
La derrota dejó a los Knicks con marca de 30-47, la peor de la División del Atlántico, un juego y medio por detrás de los Raptors (31-46).