AUBURN HILLS, Estados Unidos, mayo 3, 2005.- La combinación del escolta Richard Hamilton y el base Chauncey Billups aportó 46 puntos y los Pistons de Detroit no tuvieron ningún problema para ganar 88-78 a los Sixers de Filadelfia y clasificarse a las semifinales de la Conferencia Este. La victoria dejó a los actuales campeones de liga con 4-1 en la serie al mejor de siete para tener en las semifinales como rival al ganador de la que disputan los Pacers de Indiana y los Celtics de Boston, con ventaja de los primeros por 3-2.
La historia se repitió una vez más con los Pistons haciendo un gran juego de equipo y defensivo, mientras que los Sixers sólo pudieron apoyarse en el base Allen Iverson que anotó 34 puntos.
Pero el alero Chris Webber, el gran traspaso que hizo el equipo para que fuese factor en la fase final de la temporada, siguió sin reaccionar en los partidos decisivos y se quedó con 11 tantos, los mismo que tuvo el pívot Samuel Dalembert, que también aportó 10 rebotes para los Sixers.
Frente a este juego individual, los Pistons tuvieron a Hamilton y Billups que anotaron 23 puntos cada uno y al pívot Ben Wallace, ganador del premio de Jugador Defensivo del Año, que aportó 11 tantos y 13 rebotes.
Hamilton, que anotó 10 puntos en el cuarto periodo, también aportó cinco rebotes y cinco asistencias para los Pistons, que tuvieron un 40,0 por ciento de acierto en los tiros de campo por el 44,4 para los Sixers.
Billups confirmó que es el mejor encestador que hay en la NBA desde la línea de personal y anotó los 14 tiros que realizó par aportar también siete asistencias y cuatro rebotes.
El alero Tayshaun Prince consiguió 14 puntos con nueve rebotes y el alero reserva Antonio McDyess logró ocho anotaciones.
"Hicimos el juego inteligente que necesitábamos para ganar el partido y pasar a la semifinales", declaró Larry Brown, entrenador de los Pistons. "No debemos dar opción de recuperación a un equipo como los Sixers con una figura como Iverson".
Por su parte, Jim O'Brien, el entrenador de los Sixers, reconoció que su equipo no dio el apoyo suficiente que necesitaba Iverson y no supo reacción en el cuarto periodo cuando se decidió el partido.
"Nos volvió a faltar consistencia y en los momentos decisivos y mentalmente nos vinimos abajo cuando más fácil lo teníamos para haber luchado con posibilidades por la victoria", destacó O'Brien.
"No es el momento de hacer evaluaciones de cara al futuro porque ya habrá tiempo para la reflexión".