HOUSTON, Estados Unidos, mayo 5, 2005.- El alero Tracy McGrady como había prometido dejo a un lado, de momento, la polémica de la conspiración de los árbitros y su entrenador Jeff Van Gundy, y anotó 37 puntos para que los Rockets de Houston venciesen por 101-83 a los Mavericks de Dallas en el sexto partido de la eliminatoria de la fase final. La victoria permitió a los Rockets empatar a 3-3 la eliminatoria y jugar el séptimo y decisivo partido el próximo sábado en el American Airlines Center de Dallas, donde se decidirá último semifinalista que falta en la Conferencia Oeste.
El ganador tendrá como rival a los Suns de Phoenix que llevan toda la semana descansando después de haber barrido por 4-0 a los Grizzlies de Memphis en la primera ronda.
McGrady no dio pie para que los árbitros pudiesen ser los protagonistas de un partido, que comenzó mal para los Rockets al tener un parcial adverso de 18-26 en el primer cuarto, pero en el segundo se recuperaron gracias a su estrella con otro de 34-19 e irse al descanso arriba en el marcador (52-47).
La historia se repitió en el tercero con los Mavericks arriba 25-17, pero a partir del cuarto McGrady comenzó su exhibición de puntos y con 14 de 28 tiros de campo, incluidos 6 de 10 triples, iba a arrollar al equipo de Dallas, que vio como su líder y estrella, el alero alemán Dirk Nowitzki, no tuvo su mejor actuación en el apartado del ataque.
McGrady, que nunca ha podido superar la primera ronda de la fase final en ocho años como profesional, no quiso quedar eliminado y comenzó el cuarto periodo anotando ocho puntos consecutivos, incluidos dos triples, para darle a los Rockets un parcial de 19-0, que cambió la historia de un partido igualado en un exhibición para su equipo.
Nowitzki sólo pudo anotar 19 puntos después de fallar 17 de los 22 tiros de campo que hizo, y aunque respondió con 13 rebotes, cinco tapones y cuatro asistencias, los Mavericks, ante la inspiración de McGrady, que superaba cualquier tipo de defensa que le hicieron, necesitaron de sus puntos.
Pero si McGrady, que también aportó ocho rebotes, siete asistencias, una recuperación de balón y un tapón, cumplió con su responsabilidad de líder indiscutible, el escolta reserva Mike James iba a convertirse en el factor sorpresa al conseguir 22 puntos, su mejor marca como profesional en la fase final.
Otros dos reservas, el alero Jon Barry contribuyó con 14 puntos y el veterano pívot Dikembe Mutombo impuso su ley bajo los aros al capturar 10 rebotes, mientras que el pívot chino Yao Ming se perdió en la mediocridad con sólo ocho tantos en 27 minutos de acción.
El reserva Jerry Stackhouse con 21 puntos y el escolta Michael Finley, que aportó 14, fueron los otros dos jugadores que anotaron en doble dígitos para los Mavericks, que se quedaron con sólo un 36,0 por ciento de acierto en los tiros de campo, por el 48,6 que tuvieron los Rockets.
"McGrady estuvo sensacional en el cuarto periodo, pero nosotros no hicimos bien las cosas en la defensa", comentó Avery Johnson, entrenador de los Mavericks, que después de haber perdido los dos primeros partidos de la serie en su campo ganaron tres en fila.